Los men’s studies aportan muchas evidencias relevantes para entender algunas de las realidades ligadas con la socialización de los hombres. Uno de los aspectos que se ha investigado en profundidad en este ámbito hace referencia a las conductas de riesgo en las que caen los hombres que siguen, o se sienten presionados por seguir, el modelo de masculinidad tradicional dominante. Estas conductas de riesgo correlacionan de forma importante con presentar indicadores de salud negativos que perjudican su esperanza de vida.

En este sentido, existe investigación que aporta evidencias de como en algunas ocasiones la amistad entre hombres, forjada en una camaradería negativa, reproduce el modelo de masculinidad hegemónica. Estos estudios muestran que la amistad masculina es una realidad investigada desde una vertiente exclusora. Sin embargo, sabemos que hay investigaciones que nos enseñan realidades diferentes. 

Desde el enfoque de las Nuevas Masculinidades Alternativas se ha demostrado que es posible forjar amistades saludables que mejoran la vida de los hombres. En la adultez este es un aspecto que hemos podido corroborar a través de la investigación, aunque desde la infancia y la adolescencia es algo sobre el que debemos seguir ahondando desde los men’s studies. De hecho, es una realidad clave que debe abordarse desde la educación. A continuación, vamos a explicar algunos de los porqués. 

¿Cuántas veces como profesores o profesoras hemos sido conscientes de qué niños hay en nuestra clase o centro a los que nunca se les invita a los cumpleaños? ¿O cuando hemos visto que, aunque se les invite, es por puro compromiso y sin ningún sentimiento transformador?  ¿Cuántas veces hemos dicho a las familias o nuestros compañeros y compañeras de claustro que, aunque los niños se peleen en el patio después son amigos porque no tienen ningún problema en realidad? ¿Cuántas veces nos hemos parado a pensar en qué amistades existen en mi aula? 

Todas estas preguntas deben responderse desde una práctica docente cotidiana porque es la clave para la mejora de la vida de los chicos a todos los niveles: académico, social y psicológico. Si obviamos, como a menudo hacemos, que los chicos no saben relacionarse con sus compañeros porque las personas adultas trivializamos este tema sin darle ninguna importancia, estamos contribuyendo a construir relaciones masculinas tóxicas, superficiales y carentes de sentido hacia la educación. Regalémosles a nuestros alumnos, a los chicos, esa gran contribución a la humanidad que es la amistad. Aquello que realmente nos define como sociedad son nuestras relaciones sociales, así que no contribuyamos a estropearlas con nuestra intervención superficial, carente de sentido y sin evidencias científicas de impacto social.  

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