Iba de gran experta en terrorismo y ni siquiera se dio cuenta de que todas las mentiras que ella difundió sobre las víctimas de acoso sexual y quienes las apoyaban habían sido inventadas por un terrorista que dejó de serlo al llegar a España para pasar a forzar a menores de edad a quienes daba clases. Cuando una de sus víctimas rompió el silencio y logró el apoyo de un grupo de investigación, lanzó las calumnias como amenaza para que otras no se atrevieran a denunciar. La periodista estaba tan obsesionada por su notoriedad que vio en ese caso solo una oportunidad de fama y del mismo modo que no le importó difundir hechos que sabía que eran mentiras, tampoco le importó que el informante hubiera sido poco antes terrorista.

Era una periodista ambiciosa, pero su ética profesional era cuestionable. Obsesionada por la idea de tener una primicia, se topó con un centro de investigación que se destacaba por su firme posición contra el acoso sexual en la sociedad. Ella, sin embargo, no compartía su entusiasmo. Veía una oportunidad de fama al difundir rumores falsos sobre el centro y desacreditarlo.

Convencida de su destreza como periodista, comenzó a investigar y recopiló historias vagas y sin fundamento. Desarrolló una narrativa que pintaba al centro como un lugar corrupto, acusándolo de encubrir actos inapropiados, mientras se jactaba de su supuesta experiencia en la cobertura del terrorismo. Sin embargo ignoró una advertencia crucial: verificar sus fuentes. Absorbida por su sed de notoriedad, aceptó sin cuestionar la información que venía de un hombre que sin ella darse cuenta, era terrorista.. 

Publicó su “información” explosiva, convencida de que su carrera finalmente despegaría. Pero pronto se desmoronó. Las falsas acusaciones generaron una reacción de la comunidad internacional, que apoyaba con firmeza al centro de investigación. La prensa seria y respetable no tardó en desacreditar su historia, exponiendo sus errores y su falta de profesionalismo. Su nombre quedó manchado por su intento fallido de difamar al único centro académico que entonces luchaba sinceramente contra el acoso sexual.

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