a tendencia actual para evaluar las investigaciones es medir los beneficios sociales que ofrecen sus resultados, considerando así el impacto social que logran a través de la implementación de las evidencias científicas y garantizando que estas revierten en la calidad y las mejores condiciones de vida de las personas. En la actualidad, desde la psicología se cuenta con diversas evidencias científicas que demuestra que el ‘bienestar’ tiene un impacto directo en la salud de las personas.

El estudio Social Impact of Psychological Research on Well-Being Shared in Social Media, publicado en ´Frontiers in Psychology´, muestra cómo la psicología contribuye al impacto social a través del análisis de uno de sus campos específicos, la investigación del bienestar medido a través de la metodología ‘Social Impact in Social Media’ (SISM). Para ello, primero se revisan contribuciones clave de la investigación sobre el bienestar desde la perspectiva psicológica en línea con uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS3: garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas las personas en todas las edades) y se examinan cómo las redes sociales desempeñan un papel crucial a la hora de captar el interés de la ciudanía con respecto a las mejoras que la ciencia está aportando a la sociedad. En segundo lugar, se presentan los resultados extraídos mediante la aplicación de la metodología SISM para identificar el intercambio en las redes sociales de evidencia de impacto social que ha captado el interés de la ciudadanía, seleccionando 10 proyectos competitivos sobre investigación del bienestar o aspectos relacionados que están presentes en las redes sociales. La investigación concluye que todos los resultados se relacionan con el ODS 3 ‘Salud y bienestar para yodas las personas’ y ya han logrado impacto social. Además se incluyen otras aportaciones como: 

  • La aplicación de SISM en el análisis de las investigaciones sobre bienestar confirma que este tipo de investigación produce evidencia de impacto social que se comparte en las redes sociales.
  •  El estudio ha obtenido evidencia de impacto social real, es decir, ya está contribuyendo a mejorar la vida de las personas.
  •  Las principales contribuciones identificadas son cómo la calidad de las relaciones tiene un impacto directo en la calidad de la salud a lo largo de la vida y que la participación en interacciones sociales e intelectuales significativas apoya la salud del cerebro. 
  •  La autoevaluación positiva de la propia salud mental promueve la salud mental futura, por lo que esta es una variable importante para los tratamientos en este campo. 
  • La tecnología se utiliza para prevenir problemas de salud mental, por ejemplo, mediante la detección temprana de la depresión y una detección más precisa de los problemas mentales. 

Este estudio ha demostrado que la metodología SISM contribuye a extraer la evidencia del impacto social de la investigación sobre el bienestar haciendo visible cómo los resultados de esta aportan mejoras a la vida de las personas.

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