Sudán cuenta con una unidad gubernamental de lucha contra la violencia contra las mujeres y la infancia que lleva trabajando día y noche desde inicio del conflicto en abril. Su trabajo es documentar la violencia sexual, la cual, denuncian, se ha vuelto sistemática. Así como, aseguran que los casos reportados son la punta del iceberg al ser una cifra que probablemente representa un porcentaje muy bajo de los casos totales. 

Este trabajo lo viene realizando un equipo dirigido por Sulima Ishaq basándose en los avisos del servicio médico o a veces directamente de las supervivientes quienes denuncian terribles experiencias. Según ha podido denunciar Ishaq a The Guardian, la magnitud de la violencia sexual dirigida a las mujeres de Sudán se considera un tragedia. Hasta el momento se han verificado 124 violaciones, pero aseguran que estos casos son la ínfima parte de los que seguramente es, ya que casi seguro el número real asciende a miles.

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