Kellys Unión Cataluña // Facebook

El pasado viernes 25 de agosto,  las Kellys Unión Catalunya se concentraron en la plaza Sant Jaume de Barcelona para recuperar su día de reivindicación.  Sigue existiendo la precariedad absoluta en el sector de camareras de piso.  Han alzado la voz para exigir mejores condiciones laborales. Cansadas de recibir palmadas en la espalda y ver cómo sus condiciones de trabajo apenas mejoran, estas mujeres valientes están liderando un movimiento que busca un cambio significativo en la industria.

El movimiento “Las Kellys” ha estado en la vanguardia de la lucha por los derechos laborales en España, y la rama catalana no es una excepción. A pesar de su papel crucial en el funcionamiento de los hoteles, estas trabajadoras han enfrentado salarios bajos, largas jornadas laborales y un ritmo de trabajo agotador. Un aspecto destacado de su lucha es el hecho de que algunas de ellas llegan a ganar apenas 500 euros, o jornadas agotadoras como  limpiar 25 habitaciones en un turno de 6 horas. Esta remuneración es no solo injusta, sino también insuficiente para cubrir sus necesidades básicas tal y como está el coste de la vida hoy.

El problema va más allá de los números. Las Kellys Unión Cataluña también denuncian las consecuencias negativas para su salud derivadas de este ritmo de trabajo agotador. Limpiar múltiples habitaciones en un corto período de tiempo no solo afecta su bienestar físico, sino que también influye en su salud mental. La presión constante por mantener el ritmo y asegurar que las habitaciones estén impecables para los huéspedes puede tener un impacto duradero en la calidad de vida de estas trabajadoras, si a eso se suma – como denunciaron en sus redes recientemente- que hay clientes irrespetuosos que ensucian las habitaciones de una forma lamentable, es más que necesario dar la vuelta a esta situación y mejorarla.

La lucha de Las Kellys Unión Cataluña no solo es una cuestión local; refleja un problema más amplio en la industria hotelera y en otros sectores donde las condiciones laborales precarias prevalecen. A medida que estas trabajadoras valientes alzan la voz y comparten sus historias, es un llamado a la acción para que nuestra sociedad reaccione, apoyar sus demandas y exigir un cambio real.

En última instancia, el cambio no ocurrirá sin la colaboración de todas las partes involucradas. Los hoteles, los sindicatos, los gobiernos locales y las organizaciones de derechos laborales deben unirse para abordar esta problemática y crear un ambiente laboral más justo y equitativo para todas las trabajadoras. El camino hacia mejores condiciones laborales para Las Kellys Unión Cataluña y para todas las trabajadoras en la industria es un esfuerzo colectivo que merece nuestra atención y acción.

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