La  IFLA World Library and Information Congress ha galardonado recientemente la biblioteca García Márquez situada en el barrio de la Verneda como la mejor biblioteca  pública del mundo en 2023.  Hoy hablamos con Ana Lebrón, miembro actual de la Junta de la Asociación de Mujeres Heura, previamente presidenta de la misma, y colíder del movimiento vecinal del barrio de La Verneda para que nos cuente los inicios de la biblioteca.

¿Cómo surgió el sueño de construir una biblioteca tan bella en el barrio de la Verneda?

Bueno, esto viene de muy largo desde cuando se reivindicó el centro de Gaudí para temas sociales del barrio, se reclaman una serie de espacios como la escuela de personas adultas, la guardería, la biblioteca. Todo eso estaba reivindicado desde el primer momento en que sé  reivindicó este edificio. Ahora el barrio está muy bien, muy bien comunicado, pero entonces era un barrio nuevo, prácticamente no había nada,.  La biblioteca que ahora vemos, primero se hizo en este edificio, era en un espacio pequeño, pero en aquel momento dio un servicio que no teníamos. Las personas participantes de la escuela de personas adultas nos hicimos socias de la biblioteca desde el primer momento.  Y la biblioteca actual, la que ha recibido el premio mundial estos días, también es fruto de las reivindicaciones de nuestro barrio.  

Ahora vienen todos los políticos y dicen que está muy bien el barrio, la biblioteca, etc,  pero para que esté el barrio así se ha tenido que reivindicar y no ha sido fácil.  Y claro como te había dicho antes, la primera biblioteca era un espacio pequeño, pero el barrio fue creciendo y se hizo pequeña, muchas personas que necesitaban estudiar no podían ir a la biblioteca anterior, y ahí incluso la escuela de personas adultas habilitó espacios durante toda la semana, incluso los fines de semana, se abrieron las aulas de la escuela para que pudieran estudiar allí más tranquilos. Y desde entonces reivindicamos que necesitábamos una biblioteca más grande y enfrente de la de la escuela había un espacio muy grande donde una parte está la policía, pero por la parte trasera estaba vacío y ahí se empezó a reivindicar la biblioteca que hoy en día estamos viendo en las noticias. 

¿Qué impacto han tenido las tertulias literarias dialógicas en este sueño?

Pues sí, mira. Desde el primer momento que se hizo la biblioteca, las personas de la escuela de personas adultas íbamos a ella, especialmente las que participábamos en las tertulias literarias dialógicas. La teníamos muy a mano y para las tertulias ha sido fenomenal, y para la biblioteca también, porque se hacía un uso intensivo de este espacio, era habitual encontrarse colas para recoger o devolver libros.  Y en nuestro caso íbamos individualmente a solicitarlos a la biblioteca, o como grupo y nos los proporcionan, nos los buscan. A veces no tienen todos los ejemplares, pero los piden, y es muy bueno que los espacios públicos como esta biblioteca nos proporcionen los libros de la literatura clásica, acercar la mejor la literatura a todas las personas, porque en ocasiones no todo el mundo dispone de dinero para poder comprar los ejemplares. Ahora la biblioteca es muy grande, con un gran espacio, pero es necesario que disponga de más libros.  También, en la inauguración de la biblioteca realizamos una tertulia literaria dialógica radiofónica y actualmente realizamos una tertulia feminista dialógica organizada por la escuela en este espacio.

¿Qué papel han tenido las mujeres en la creación de este espacio?

Principalmente las reivindicaciones del barrio las hemos hecho las mujeres, cualquiera de las actividades, y mejoras realizadas, incluyendo la biblioteca.  Aunque también debemos reconocer que ha habido hombres que  han sido clave también a través de su participación, aunque las mujeres éramos mayoría, tanto antes como ahora. Las mujeres pedíamos una mejor educación de calidad para todas las personas, para todo el barrio, y el espacio de la biblioteca era una de las reivindicaciones, entre otras. Las mujeres hemos sido las pioneras de todas las reivindicaciones y las mejoras del actual barrio, siempre mirando para las familias y también mirando para nosotras mismas. Ahora hay muchos sitios pero en el tiempo que te estoy hablando que empezamos a hacer la reivindicación, las mujeres no teníamos ningún espacio para reunirnos como no fuera en casa de una vecina o en un parque que no tenía ni hierba.

¿Cómo el enfoque del aprendizaje dialógico de Ramón Flecha ha sido clave en la construcción y realidad de este sueño?

Si en el movimiento no hubiera estado presente el aprendizaje dialógico, el diálogo igualitario, no hubiera sido lo mismo. Y Ramón Flecha siempre ha estado en el barrio, en el movimiento,  en ningún momento queriendo coger protagonismo, siempre promoviendo el diálogo y la formación para todo el mundo, y sigue estando en el barrio,  tanto a través de sus acciones como de sus obras, él es quien ha sido pionero de todas estas mejoras, incluyendo la biblioteca, siempre contribuyendo para que su barrio sea el mejor para poder vivir y realizarse como persona. 

Secciones: portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación