El pasado 30 de julio se conmemoraba el Día Mundial Contra la Trata de Personas, una grave violación de los derechos humanos que sigue afectando principalmente a mujeres y niñas con el 65% de las víctimas identificadas. No obstante, una forma moderna de esclavitud que afecta a millones de personas en todo el mundo así como un delito complejo y devastador que explota a seres humanos con fines de explotación laboral o sexual. Abordar este problema requiere esfuerzos coordinados y comprometidos a nivel global y es por ello que la Oficina Contra la Droga y el Delito (UNODC) ha estado implementando estrategias y programas innovadores.

Su enfoque se basa en tres pilares fundamentales que son la prevención en primer lugar,  ya que es importante crear conciencia sobre los riesgos y las tácticas utilizadas por los traficantes, así como capacitar a las comunidades para reconocer y denunciar este delito. El segundo pilar, sería la persecución y la justicia. En este sentido, la agencia apoya a los países en el fortalecimiento de sus sistemas de justicia penal y en la mejora de las competencias de investigación y persecución de los delitos de trata. También proporcionar asistencia técnica y formación a funcionarios encargados de hacer cumplir la ley incluyendo a jueces. El tercer y último pilar se basa en la protección y asistencia a las víctimas de la trata que consiste en proporcionarles asistencia integral, entendiendo por ésta desde el alojamiento seguro, la atención médica, el apoyo psicológico, el asesoramiento legal hasta las oportunidades de reintegración social. 

En la campaña de este año, Leave No One Behind (No dejar a nadie atrás) UNODC ha buscado una vez más, informar al público sobre los riesgos de la trata, alentar la denuncia y promover la responsabilidad compartida en los esfuerzos para acabar contra este delito porque acabar con éste requiere de la colaboración y el esfuerzo continuo de la comunidad internacional. UNDODC lidera la lucha contra este crimen, sin embargo, las cifras dejan claro que es necesario seguir fortaleciendo y expandiendo el trabajo en todos los niveles para erradicar este flagelo y asegurar un mundo más justo y libre de la trata de personas. La cooperación global y el compromiso de todos los actores son fundamentales para alcanzar este objetivo.

Secciones: portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación