Ana Frank. Jan Gies y Miep Gies, ante la puerta que escondió la familia Frank. Wikipedia

“No me gusta ser llamada héroe porque nadie debería pensar que tienes que ser especial para ayudar a otros. Incluso una secretaria, una mujer del hogar o un adolescente se podría convertir en una pequeña luz en una habitación oscura.”

Miep Gies (Viena 1909- Holanda 2010) fue una de las ciudadanas que por amistad con Otto Frank y su familia decidió jugarse la vida y solidariamente y muy valientemente esconder durante dos años a Ana Frank, su familia (Otto Frank padre, Margot Frank hermana, Edith Frank madre) y a otra familia judía holandesa (Fritz Pfeffer, Hermann van Pels, Auguste van Pels, Peter van Pels) de los nazis en un anexo sobre los locales comerciales de Otto Frank durante la Segunda Guerra Mundial. Miep nació en Viena el 1909 y a los once años fue acogida como hija adoptiva por una familia holandesa en Leiden debido a la situación de pobreza de su madre y al frágil estado de salud que sufría. Se mantuvo siempre unida a su familia adoptiva a pesar de que al inicio la adopción era solo por seis meses de recuperación. 

Otto Frank marchó de Alemania a los Países Bajos con la esperanza de poder salvar a su familia de la persecución nazi. Otto Frank acababa de mudarse de Alemania y había sido nombrado director general de las operaciones holandesas recientemente ampliadas de Opekta. Gies, la empleada de Frank, se convirtió en una amiga cercana de la familia, al igual que su prometido, Jan Gies. Después de negarse a unirse a una asociación de mujeres nazis, su pasaporte fue invalidado y se ordenó que fuera deportada a Austria dentro de los 90 días (para entonces anexada por Alemania, que la clasificó como ciudadana alemana). La pareja enfrentó algunas dificultades, pero se casaron el 16 de julio de 1941 para que ella pudiera obtener la ciudadanía holandesa y así evadir la deportación.

Con su esposo Jan y otros empleados de Opekta (Victor Kugler, Johannes Kleiman y Bep Voskuijl), Miep Gies ayudó a esconder a las dos familias en varias habitaciones de arriba en el edificio de oficinas de la compañía en Prinsengracht de Ámsterdam del 6 de julio de 1942 al 4 de agosto de 1944. En una entrevista, Gies dijo que estaba contenta de ayudar a las familias a esconderse porque estaba extremadamente preocupada después de ver lo que les estaba sucediendo a los judíos en Amsterdam. Todos los días, veía camiones cargados de personas judías que se dirigían a la estación de tren, de camino a los campos de concentración nazis. No le contó a nadie, ni siquiera a sus propios padres adoptivos, sobre las personas escondidas a las que estaba ayudando.

Miep durante los más de dos años se encargó de cuidar a las familias judías, alimentarles, ayudar a las hijas, forjar amistades, crear momentos especiales a pesar de todas las dificultades del momento y del riesgo que corría por lo que hacía. Tras la detención y deportación de las familias a los campos de concentración, Miep descubrió las páginas del diario de Anne Frank, las que guardó con muchísimo cariño esperando el regreso de las familias con la liberación de los aliados. Únicamente regresó Otto Frank quien logró salvarse de los campos de exterminio. Miep, Otto y Jan vivieron juntos durante los siete años siguientes compartiendo una profunda relación de amistad y solidaridad. La publicación del diario de la pequeña Anne Frank les ayudó a explicar al mundo lo que habían vivido cientos de miles de personas judías durante el período del régimen nazi en Europa así como todas las personas que solidariamente les ayudaron, les cuidaron y se arriesgaron para proteger su vida. 

En colaboración con Alison Leslie Gold, Gies escribió el libro Anne Frank Remembered: The Story of the Woman Who Helped to Hide the Frank Family en 1987, una historia que ha sido recuperada por National Geographic con la producción Una pequeña luz, en la que se da voz a la solidaridad cuotidiana de todas aquellas personas que salvaron la vida de muchas otras, escondiéndose de un régimen exterminador.

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