Estados Unidos aprueba por primera vez una prueba para detectar la preeclampsia, una de las principales causas de muerte materna en la actualidad. Esta afectación afecta de manera desproporcionada a las mujeres afroamericanas debido a la discriminación sistémica que sufren en el sistema médico actual de Estados Unidos, según informa The Guardian. 

La reciente muerte de Tori Bowie, una velocista olímpica que fue encontrada muerta en su casa el mes pasado debido a complicaciones en el parto, es el caso más reciente y sonado de preeclampsia. La preeclampsia es una manifestación grave de hipertensión arterial  potencialmente mortal que puede desarrollarse durante el embarazo o después del parto. La nueva prueba ofrece una alerta temprana, consiguiendo una precisión de hasta el 96%, en quien no desarrollará preeclampsia en las dos semanas siguientes.  Hasta el momento, el personal médico solía medir el nivel de riesgo de un paciente controlando la presión arterial y controlando las proteínas en la orina. 

Aunque especialistas en medicina materno-fetal lo consideran una solución rápida, por no apostar por cambios profundos, la prueba permitirá detectar la enfermedad en aquellas mujeres que tengan síntomas, así como podrán tranquilizar y evitar hospitalizaciones prolongadas innecesarias. Por lo que se espera que esta medida sea un paso adelante en la lucha para hacer que el parto sea más seguro en los Estados Unidos. 

 

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación