El descenso del número de mujeres en la población activa de la India durante las dos últimas décadas supone un obstáculo importante para aprovechar plenamente los beneficios potenciales del auge demográfico del país, que recientemente ha superado al de China como el mayor del mundo. Arunoday Mukharji, de la BBC, destaca este reto.

En 2014, Lavanya Ulaganathan, una profesional de RRHH del estado sureño de Tamil Nadu, tomó la difícil decisión de hacer una pausa en su carrera y formar una familia. Aunque estaba en la cima de su carrera, dio prioridad a pasar tiempo con sus seres queridos. Cuatro años y dos hijos después, se sentía preparada para volver al trabajo. Sin embargo, tuvo dificultades para encontrar empleo.

Se enfrentó a múltiples rechazos y las personas reclutadoras quienes  le exigieron recortes salariales sustanciales, argumentando que la interrupción de su carrera justificaba tales reducciones.

La experiencia de la Sra. Ulaganathan no es única. A pesar de que casi la mitad de la población de la India es femenina, el número de mujeres trabajadoras ha alcanzado mínimos históricos en las dos últimas décadas. Según datos del Banco Mundial, la tasa de participación de la mano de obra femenina en la India alcanzó un máximo del 31% en el año 2000 y ha descendido constantemente desde entonces, alcanzando un mínimo del 21% en 2018.

Varios factores contribuyen a esta tendencia. La India sigue siendo una sociedad predominantemente patriarcal, en la que se espera que las mujeres asuman las principales funciones de cuidado en el hogar. Según una encuesta nacional sobre el uso del tiempo de 2019, las mujeres indias dedican ocho veces más horas al trabajo de cuidados no remunerado que los hombres, frente a una media mundial de tres veces.

Las personas expertas también señalan que las preocupaciones por la seguridad y el acceso limitado a oportunidades laborales cerca de sus hogares impiden que las mujeres de las grandes ciudades se incorporen a la población activa.

Tras meses de búsqueda, la Sra. Ulaganathan encontró finalmente un empleo como directora de recursos humanos en TVS, uno de los mayores fabricantes de vehículos de dos ruedas de la India. La empresa ofrece un programa específicamente diseñado para las mujeres que se reincorporan al mercado laboral tras una interrupción de su carrera, que les proporciona horarios de trabajo flexibles, tutoría y formación.

La Sra. Ulaganathan da crédito al programa por haberla ayudado a recuperar su equilibrio. 

Los datos oficiales revelan que sólo el 32% de las mujeres indias trabajan después de casarse, y la mayoría están empleadas en el sector agrícola. Ashwini Deshpande, profesora de economía y directora del Centro de Datos y Análisis Económicos de la Universidad de Ashoka, sugiere la necesidad de crear más oportunidades de trabajo no agrícola en las zonas rurales, que permitan a las mujeres encontrar empleo más allá de la agricultura.

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