Actualmente, la investigación sobre masculinidades se está abordando de manera interdisciplinar y en torno a diferentes ámbitos, siendo uno de los más relevantes el vinculado al análisis de la violencia de género para su superación. El artículo The New Alternative Masculinities and the overcoming of Gender Violence, publicado en la revista científica ‘International and Multidisciplinary Journal of Social Sciences’, afronta los diferentes tipos de masculinidades y examina sus características y consecuencias para la violencia contra las mujeres.

Se trata de una meta-investigación a partir de datos cualitativos recogidos durante más de una década a través de la Metodología Comunicativa y acerca de cuestiones de género desde diferentes perspectivas incluyendo las masculinidades, la violencia contra las mujeres, el empleo, la educación y el lenguaje. Además, se incluyen datos recogidos en otras dos investigaciones que pertenecen al 5º y 6º Programa Marco de Investigación e Innovación de la Unión Europea, que integra el género como una de sus dimensiones analíticas más importantes.

Los resultados aportan nuevo conocimiento científico ofreciendo una definición de tres tipos diferentes de masculinidad y sus efectos en la perpetuación o erradicación de la violencia de género. En este sentido, el análisis del tipo de masculinidad tradicional dominante (DTM) revela este como causa de la violencia contra las mujeres reforzando dos descubrimientos. En primer lugar, que la única culpa directa de la violencia contra las mujeres es del agresor, refutando los supuestos sexistas de que las mujeres provocan la situación o de que les falta coraje para denunciar y los supuestos racistas de que ciertas culturas son proclives a generar esta violencia. En segundo lugar, se sostiene que existe una culpabilidad indirecta de las desigualdades de las desigualdades sociales y de género en los mensajes lanzados por diferentes medios de comunicación, situando las causas de la violencia de género en el lenguaje de la ética y, sobre todo, en el lenguaje del deseo porque promueven un proceso de socialización opuesta de atracción hacia la violencia y de falta de atractivo hacia la igualdad. La masculinidad tradicional oprimida (OTM), si bien no es causa de violencia contra las mujeres, promueve comportamientos que no contribuyen a superarla mostrando subordinación tanto a las mujeres y a las masculinidades dominantes y mostrándose inseguros y, por tanto, carentes de atractivo. Por último, en el polo radicalmente opuesto a estos dos tipos de masculinidades tradicionales, las nuevas masculinidades alternativas (NAM) son las que más éxito tienen en la lucha para terminar con la violencia contra las mujeres porque combina deseo, atractivo e igualdad en hombres igualitarios y seguros que se alejan y se posicionan contra aquellas personas no igualitarias y violentas, trabajan activamente contra la violencia de género junto a las mujeres y buscan relaciones basadas en el deseo y el amor.

El análisis que aporta este trabajo muestra la persistencia del vínculo entre la masculinidad tradicional dominante, que es la que perpetra violencia contra las mujeres, con la atracción. En último término, también se corrobora la incapacidad de las masculinidades tradicionales oprimidas para acabar con esta dinámica porque contribuyen a reproducir la doble moral. En sentido opuesto, se demuestra que son las nuevas masculinidades alternativas, las que conectan atractivo con igualdad, las que son más efectivas rompiendo con la doble moral entre el lenguaje del deseo y de la ética y contribuyendo a prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres.

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