La población en Laos sigue sufriendo las consecuencias de  la guerra entre Vietnam y Estados Unidos.  Laos se dañó con todas las bombas que cayeron en su territorio, y, toneladas de explosivos sin explotar que se han llevado muchas vidas. Llas municiones han matado a 20.000 personas en esta población en las últimas décadas, tal y como se recoge en The Guardian.

Aún hoy, siguen existiendo muertes que podrían ser evitadas. En 2021 hubo 63 accidentes, pero las bombas que cayeron hace más de 50 años, siguen cobrándose vidas, según los datos oficiales el 45% serían vida de niñas y niños.

Mujeres activistas han sido entrenadas para poder limpiar el territorio de estas bombas, quieren que las niñas y los niños puedan jugar sin miedo a sufrir una lesión, o en el peor de los casos, de la propia muerte.  

Es necesario coordinar acciones internacionales para mejorar las vidas de aquellas poblaciones civiles que han sufrido conflictos bélicos, o que hoy todavía están viviendo dichos conflictos, porque las consecuencias perduran, y es necesario aplicar medidas que garanticen la vuelta a la seguridad y el derecho de vivir en paz.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación