Esta semana hemos conocido la violación grupal de una menor de 11 años. Hoy trasciende una nueva información que debe hacernos reflexionar sobre la necesidad de prevenir y abordar la violencia de genero aisladora. El hermano de la niña agredida fue quien dio a conocer los hechos al llegarle una grabación de la brutal agresión. Como consecuencia de su denuncia ha recibido amenazas de muerte.

La violencia de género aisladora es aquella que reciben quienes apoyan a las víctimas de violencia de género. Como consecuencia de su posicionamiento pueden ser amenazadas o incluso agredidas. La violencia de género aisladora se ejerce con la finalidad de silenciar las agresiones, lograr que nadie se atreva a romper el silencio por miedo a las consecuencias que pueda tener para ellas y, de esta manera, aislar todavía más a la víctima. Esta forma de violencia fue incorporada y aprobada por unanimidad por el parlamento de Cataluña, en el año 2020, en la modificación de la ley 5/2008 del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista.

Las amenazas de muerte que ha recibido el hermano de la víctima de violación grupal de Badalona son un claro ejercicio de violencia de género aisladora. A su vez, el hecho de que la violencia fuese grabada y difundida, y las amenazas se hayan realizado de manera pública -sin esconder su identidad- pueden ser indicador de la sensación de impunidad e incluso de aprobación y complicidad con este tipo de actitudes por parte del resto de personas de su entorno. Para combatirlo el conjunto de la sociedad debemos ser valientes, mostrar nuestro claro apoyo a las víctimas y rechazo contundente a los agresores. Los medios de comunicación, nuestras redes sociales, nuestras conversaciones con amistades, familiares… son una buena vía para evidenciar nuestro posicionamiento.

Mostremos nuestro apoyo #NOESTAISSOLASBDN #NOSOMOSCOMPLICESBDN y hagamos difusión para que sepan que sus amenazas no van dirigidas sólo a ese hermano, sino a toda una sociedad que le respaldamos. Si no somos parte de la solución somos parte del problema.

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