Cada vez hay más estudios que se preocupan por analizar la conexión que hay entre las relaciones interpersonales y su relación con la salud. Pues ya se cuenta con estudios que han demostrado que las relaciones de calidad son la que nos mantienen con una mejor salud durante más tiempo. Se trata de estudios que han demostrado que son los entornos de confianza que se establecen en un contexto comunitario, con la familia o las amistades, mejoran la salud física y mental. 

En esta línea empiezan a haber estudios que trata de investigar cómo afecta a la salud la discriminación o el racismo, con la intención que en el futuro se siga estudiando el racismo y como éste afecta a la salud cardiaca. Es el caso de un estudio dirigido por Shanshan Sheehy, profesora adjunta de Medicina en la Facultad de Medicina Chobanian & Avedisian de la Universidad de Boston. Los resultados se consideran preliminares, al no están publicados en una revista de revisión por pares, como informa UPI

Para el estudio, el equipo de investigación rastreó a más de 48.000 mujeres inscritas en el Estudio de Salud de Mujeres Negras desde 1997 hasta 2019. De las cuales ninguna tenía enfermedad cardiaca en 1997. Durante 22 años de seguimiento, 1.947 mujeres desarrollaron enfermedad cardiaca. Las mujeres respondieron a cinco preguntas en 1997, sobre sus experiencias relacionadas con el racismo en su vida cotidiana y tres sobre el racismo estructural en el empleo, la vivienda o en sus interaccione con la policía. En concreto, las mujeres negras que declararon haber sufrido discriminación en el empleo, la vivienda y en sus interacciones con la policía tenían un 26% más de probabilidades de padecer cardiopatías que sus homólogas que no habían experimentado ese racismo estructural.

Se trata de un estudio observacional por lo que se necesita que más investigaciones sigan investigando para aportar nuevos conocimientos que consigan avanzar en la comprensión de cómo afecta el racismo a la salud cardiaca. 

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