Se ha difundido recientemente en algunos medios de comunicación la detención de dos menores en Madrid debida a su participación en una red donde se distribuía vídeos de abusos sexuales a menores infantiles.  Son cómplices de la reproducción del abuso sexual de las niñas y niños víctimas de tales abusos en diferentes redes.

Este hecho demuestra como la socialización hacia el abuso por parte de menores es una realidad cotidiana, lamentablemente tal y como se recoge en las evidencias científicas. 

En un informe sobre la violencia hacia las niñas y niños de ECPAT en 2005 ya se advertía que uno de los tipos de abusos que preocupaban, poco investigado, era precisamente la socialización del abuso por parte de personas adultas promovida a menores.  Un ejemplo que mostraban era el visionado conjunto de abusos sexuales infantiles por video, mostrándoles lo que debían aprender.   En este caso, el delito cometido por estos dos menores, es precisamente participar en su visionado y distribución, amplificando el abuso a través de la mensajería instantánea.

Las preguntas que emergen son  ¿en qué momento dichos menores aprendieron a abusar? ? ¿Cuáles fueron las interacciones  que promocionaron dicha conducta delictiva?  Los menores aprenden lo que ven en su entorno, y en este caso, alguien les enseñó a cometer dicho delito. Además la institución educativa no ejerció la función preventiva esperada para bloquear el aprendizaje de una conducta socializadora hacia el abuso.  Por eso es tan relevante que desde los 0 años se aplique la evidencia científica de socialización preventiva de la violencia de género y la tolerancia 0 a cualquier tipo de violencia desde los 0 años.  

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