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En la madrugada del pasado domingo 5 de febrero, la valiente actuación de un taxista de la localidad valenciana de Burjassot salvó una menor víctima de una agresión sexual.  

Según La Vanguardia, la víctima de 17 años conoció al sospechoso en una discoteca de Valencia y para regresar a casa pidió un taxi; el joven la siguió y logró sentarse con ella dentro del vehículo. Al no llevar suficiente dinero el taxo les dejó en una zona de la localidad de Burjassot y allí, en la vía pública el joven intentó forzarla a mantener relaciones sexuales sin lograrlo gracias a la oposición de la menor. La víctima vio otro taxi en la zona y subió rápidamente al asiento del copiloto, pero su agresor la siguió de nuevo y se sentó en la parte trasera. 

La menor pidió ayuda al taxista y éste optó por trasladar a ambos hasta la Comisaría de Policía Nacional más cercana, en este caso la de Paterna.Una vez allí, el taxista alertó a los agentes y la víctima les manifestó lo sucedido. La menor fue trasladada a un centro sanitario y el sospechoso fue detenido como presunto autor de un delito de agresión sexual.

El comportamiento del taxista fue determinante para salvar a esta joven; en lugar de mirar para otro lado, tomó un posicionamiento activo contra la violencia, lo que se conoce a nivel internacional como upstander. La implicación e intervención comunitaria es la clave para lograr erradicar la violencia de género y el acoso sexual, todos y todas podemos convertirnos en personas upstanders que actuemos directamente o denunciando  tal como ha demostrado la valiente actuación de este taxista.

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