Un estudio publicado recientemente aporta evidencias de la influencia positiva del ejercicio medio o moderado para reducir el riesgo a sufrir deterioro cognitivo en mujeres. Son datos muy relevantes por su potencial a ayudar a prevenir el deterioro mental. 

El estudio contribuye a identificar la actividad física como una de las tres formas más eficaces para reducir el riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer. Un hallazgo importante si se tiene en cuenta la relevancia de la prevención en este tipo de enfermedades, ya que una vez diagnósticas es muy difícil ralentizarla o revertirla. Los resultados del estudio se han publicado esta semana en la revista The Journal of the Alzheimer’s Association. Su contribución se basa en el análisis de la actividad física medida con acelerómetro que recoge datos sobre el número de pasos. Las participantes de la investigación se les pidió que llevaran un acelerómetros de investigación, un dispositivo que mide el movimiento, y que realizaran sus actividades cotidianas durante un máximo de siete días. El estudio incluye datos de 1.277 mujeres participantes de estudios auxiliares de la Iniciativa para la Salud de la Mujer que analiza la memoria, la actividad física y la salud cardiaca. Los resultados muestran que 31 minutos diarios adicional de actividad física moderada o intensa se asocia a un riesgo un 21% menor de desarrollar deterioro cognitivo leve o demencia. El riesgo es un 33% menor con cada 1.865 pasos diarios adicionales. 

Para la investigadora principal, son datos relevantes ya que la aparición de la demencia comienza 20 años o más antes de que se manifiesten los síntomas, por lo que una intervención precoz es esencial para prevenir el deterioro cognitivo y de la demencia en personas adultas mayores. Lo cual es especialmente relevante a tener en cuenta en mujeres, quienes tienen una mayor riesgo a padecer este tipo de enfermedades en comparación con los hombres, como informa UPI.  

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