Con 25 años, la atleta y estudiante de medicina en la Universidad de Glasgow, Ellie Wilson, denunció a través de las redes sociales los abusos sexuales que había sufrido por parte del atleta y estudiante de la misma universidad McFarlane. Grabó de escondidas al abusador en una conversación en la que él admitía lo sucedido, y posteriormente publicó la grabación a través de twitter. El twit rápidamente se viralizó con más de 200.000 vistas. 

La víctima explicó a la BBC que se vio obligada a publicar el vídeo ya que mucha gente se preguntaba qué pruebas tenía para conseguir una condena por violación. La mayoría de las reacciones fueron de apoyo a la víctima a excepción de algunas pocas muy desagradables. Incluso con la confesión subida en las redes ha habido gente que ha continuada desmintiendo el relato de la víctima, a favor del abusador. Además de la confesión en audio, Wilson tenía mensajes de texto que apuntaban a la culpabilidad de McFarlane. Sin embargo, parecía no ser suficiente.

Ellie Wilson apunta que la experiencia que vivió en el tribunal le pareció terrible. Comentó que fue objeto de ataques personales por parte del abogado defensor, quien la hizo sentir culpable por haber sido agredida. Aseguró que hace poco leyó una transcripción del juicio y “se sintió enferma” por algunas de las cosas que le dijeron. Mientras que McFarlane fue retratado como un estudiante exitoso y atleta que tenía un futuro brillante y que nunca realizaría tal crimen.

Cuando Wilson denunció la violación a la policía en 2020, McFarlane fue suspendido de la Universidad de Glasgow, donde ambos estudiaban. Pero pudo matricularse en la Universidad de Edimburgo, a pesar de estar bajo investigación policial.

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