Esta semana se ha anunciado que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá con el gobierno talibán de Afganistán para dialogar sobre la decisión tomada por los talibanes de prohibir el acceso de las mujeres a la ayuda humanitaria.

La reunión será privada y se debatirá sobre la decisión tomada por los talibanes que vulnera los derechos y libertades de las mujeres en Afganistán. Además, también se examinará la actual crisis humanitaria en el país. La reunión ha sido solicitada por los Emiratos árabes Unidos (EAU) y Japón y está programada para el 13 de enero, después de que los EAU anunciaran la solicitud en un tweet, como informa Reuters.

Según Naciones Unidas, el 97% de las personas afganas viven en la pobreza, dos tercios necesita ayuda para sobrevivir y 20 millones de personas padecen hambre aguda. Ante tal realidad, la decisión de tomada el 24 de diciembre por el gobierno islamista talibán de la prohibición de las trabajadoras humanitarias, a provocado que al menos cuatro grandes ONG hayan suspendido sus intervenciones al declarar que no podían llevan a cabo sus programas sin su personal femenino. Una prohibición que no solo afecta a la mujeres en Afganistán, sino al bienestar de toda la ciudadanía.  

Martin Griffiths, el jefe de ayuda de la ONU, será quien visite Afganistán para reunirse con los funcionarios talibanes. En la Sociedad Dialógica en la que nos encontramos cada vez es más difícil negar el diálogo, y por tanto, menos tolerada la opresión venga de quien venga y de donde venga.

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