La violencia doméstica es una realidad que cada vez más sale del contexto privado, para ser un problema cada vez más presente, más denunciado y también más estudiado. Las autoras de este estudio analizan la situación en el contexto de Australia. En 2014, se reunió un grupo de trabajo para abordar las crecientes tasas de violencia doméstica en la ciudad de Queensland.

El presente artículo, The Impact of the “Not Now, Not Ever” Recommendations on Police-Reported Domestic Violence in Queensland, Australia, presenta el informe Not Now, Not Ever: Putting an end to domestic and family violence in Queensland (NNNE) (Ni ahora ni nunca: poner fin a la violencia doméstica y familiar en Queensland), que describe una estrategia para abordar la violencia doméstica a través de 121 recomendaciones. Este informe fue publicado en 2015, como resultado del grupo de trabajo (Taskforce) que se había formado un año antes. El primer ministro de Queensland aceptó todas las recomendaciones, lo que resultó en una serie de cambios en las políticas y prácticas de las agencias de Queensland, incluido el Servicio de Policía.

 

Las autoras de este estudio evalúan el impacto de estas recomendaciones a largo plazo, en los incidentes de violencia doméstica registrados por la policía de la ciudad. El análisis quiere determinar si los cambios han sido consistentemente efectivos en todo el estado. Para ello, el estudio quiere responder a tres preguntas. ¿Las recomendaciones del informe afectaron las tasas registradas de incidentes de violencia doméstica en todo el estado? ¿Si es así, cómo? Finalmente, si hubo un efecto significativo, ¿ese efecto se distribuyó uniformemente en todo el estado? Para ello, las autoras llevaron a cabo unas pruebas de rotura estructural a lo largo de 11 años de recuentos mensuales de incidentes de violencia doméstica en el estado, 5 regiones y 15 distritos de Queensland.

 

Los hallazgos indican que – aunque violencia doméstica continúa siendo un problema para Australia y el mundo-, las nuevas iniciativas para abordar esta violencia se muestran prometedoras. Este estudio ha encontrado que la implementación de las recomendaciones del informe llevó a que los cambios dieran como resultado un aumento significativo inicial, seguido de una tendencia decreciente significativa en los incidentes registrados por la policía. Esto sugeriría que los esfuerzos para abordar y reducir la violencia doméstica están demostrando su eficacia y deben continuar. Sin embargo, el impacto de estas recomendaciones no se ha experimentado por igual en todas las regiones y distritos. Por ello, las autoras sugieren que tales iniciativas deben ser accesibles para todos los y las habitantes, y estas diferencias resaltan algunas de las desigualdades en la prestación de servicios para las comunidades y las víctimas rurales y remotas. En el futuro, se necesita una implementación más amplia de estas recomendaciones, contando con todos los rincones.

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