El Comité Internacional de Rescate (IRC, por sus siglas en inglés) publicaba, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género, un comunicado en el que advierte que las mujeres y las niñas siguen pagando el precio más alto de la guerra de Ucrania. Un llamamiento a la ciudadanía y la comunidad internacional a unir esfuerzos para situar las necesidades de protección de mujeres en el centro de la respuesta a la crisis de Ucrania. Según anuncian, después de 9 meses de la escalada de la guerra de Ucrania, un impactante 93% de las personas refugiadas en Polonia son mujeres y criaturas. Muchas de ellas se han tenido que enfrentar a la explotación durante el viaje, o han huido de hogares en los que sufrían violencia.

IRC es una organización humanitaria fundada por Albert Einstein en 1933. Actualmente trabaja en más de 40 países y en 28 ciudades de Estados Unidos ayudando a la gente a sobrevivir, a recuperar el control de su futuro y a fortalecer sus comunidades, abordando de manera especial las desigualdades a las que se enfrentan las mujeres y la niñas. En el caso de las personas refugiadas ucranianas, alertan de la necesidad de dar prioridad a las necesidades de las mujeres y de las niñas para proporcionarles todos los servicios y el apoyo necesario. 

En el comunicado inciden en que, como en toda crisis humanitaria, la guerra en Ucrania  ha desencadenado un aumento de los niveles de violencia utilizados como arma de guerra, pero también está siendo una escalada de casos de violencia de género. Por ello, señalan que  es imprescindible actuar en solidaridad para minimizar los riesgos, incluidos la trata, las desigualdades, la violencia sexual o las barreras discriminatorias en el mercado laboral que las mujeres puedan experimentar en los países de acogida.

Remarcan que es imperativo que las organizaciones humanitarias activas en los países de acogida trabajen con los organismos internacionales y las autoridades locales y nacionales para dar prioridad a las necesidades de las mujeres y las niñas. Barbara Araujo, Directora de Protección y Empoderamiento de la Mujer del IRC, apunta que incluso antes de la escalada del conflicto, en Ucrania dos de cada tres mujeres había sufrido algún tipo de violencia de género en su vida. Por ello, subraya que la crisis de Ucrania es una crisis, sobre todo de protección, en la que la mayoría de personas afectadas son mujeres y niñas. Así como, denuncia la necesidad de priorizar la financiación humanitaria y evaluar la necesidad de servicios especializados para mujeres y niñas, y en qué medida se cubren actualmente sus necesidades.

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