En Sudán está creciendo el número de mujeres desplazándose en bicicleta, gracias a grupos como la Iniciativa de Ciclistas Sudanesas, que organiza cursos educativos para las ciclistas en Jartum, la capital del país, Jartum, según explica RFI.

No obstante, clérigos y seguidores de la línea más dura del Islam consideran que no se debe permitir a las mujeres montar en bicicleta por la vía pública, ya que se considera una violación de las tradiciones islámicas. Por ejemplo Mohammed Abuelnour, profesor de educación religiosa, menciona que Alá maldeciría a los hombres que imitan a las mujeres y a las mujeres que imitan a los hombres.

Ciclistas sudanesas deben esquivar piedras, botellas de agua y soportar comentarios mientras recorren las calles de Jartum. Pero grupos como No a la Opresión de la Mujer, NWO por sus siglas en inglés, luchan por la derogación de estas leyes que restringen las actividades de las mujeres, en concreto la de su derecho a la circulación.

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