Más de 440 personas de grupos vulnerables han participado durante este  último año en el proyecto Grupos vulnerables en el debate sobre evidencias científicas para la educación de calidad y la igualdad de género Diálogo+Ciencia, financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). El proyecto ha trabajado para garantizar el artículo 27 de las Naciones Unidas – participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten -, tiene cómo objetivo incentivar el debate sobre evidencias científicas entre grupos vulnerables. 

Diálogo+Ciencia utilizó dos plataformas de acceso abierto y participativas: Adhayana (temas de educación), y Sappho (temas de género) para superar los bulos en ciencia y mostrar las evidencias científicas. Ambas plataformas están disponibles para toda la población tanto para consultar como para contribuir en el debate científico. 

En el ámbito de la educación se han realizado grandes aportaciones para superar las barreras académicas que se encuentra el alumnado más vulnerable, como es el caso del pueblo gitano. No obstante, siguen persistiendo bulos sobre educación que condicionan la realización de actividades que permiten, o incluso, acentúan las desigualdades educativas y sociales, es aquí donde el proyecto Diálogo+Ciencia ha tenido un papel clave. 

A través de diversas acciones como Tertulias Científicas Dialógicas, Scientific Labs o Sciencethons las y los participantes en el proyecto han podido conocer e interactuar con estas plataformas contribuyendo a la superación de las desigualdades tanto de género como educativas. Como ejemplo el de una madre sorprendida tras un Scientific Lab que explicó que su hijo iba a clase sólo con un papel y un boli, y lo único que se les pedía era la asistencia  ya que en su grupo realizaban actividades con muy poca exigencia. Ella daba por sentado que el profesorado había puesto a su hijo en otra clase porque era lo mejor para él. Sin embargo, después de ver una de las evidencias científicas en la plataforma Adhyayana en la que se afirmaba que la segregación del alumnado no conduce a la mejora educativa, manifestó: “ahora veo que tengo que pedir que vaya al aula ordinaria como dice la evidencia, que no tengo que esperar, que para él no es ningún beneficio”. 

Demasiadas veces la práctica educativa carece de evidencias científicas pero ahora, gracias a proyectos como Diálogo+Ciencia, las evidencias están al alcance de toda la población facilitando que todas las personas puedan tener acceso a los últimos avances científicos, pudiendo así rebatir por ejemplos prácticas segregadoras que se estén impartiendo basadas en bulos. Las familias y la ciudadanía en general tienen ahora las herramientas para poder afrontar los debates educativos con argumentos avalados por la comunidad científica, a la vez que esta se ve enriquecida por sus aportaciones en un proceso de co-creación. 

 

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