La pandemia generada por el COVID-19 ha aumentado las amenazas a la seguridad de las mujeres en todo el mundo.

En el presente estudio, Weaponizing COVID-19: How the Pandemic Influenced the Behavior of Those Who Use Violence in Domestic and Family Relationships, siete investigadoras e investigadores han analizado esta situación en el caso de Australia. Según las autoras y autores, este estudio se centra en cómo los comportamientos de los agresores, analizados en base a tres elementos: coerción, control y violencia; cambiaron y se intensificaron durante la pandemia del COVID-19. 

La presente investigación se basa en una encuesta realizada en el año 2020 en todo el país australiano sobre las repercusiones del COVID-19 en los servicios de violencia doméstica y familiar; así como en los sectores afines de toda Australia. 

Una vez realizado el estudio, las personas autoras afirman que dos temas centrales fueron identificados a partir de este análisis cualitativo: por un lado, el aumento de la complejidad violencia doméstica y familiar, y por el otro, la gravedad de esta durante la época de confinamiento provocado por la pandemia del COVID-19. 

El análisis destaca cómo el comportamiento de los perpetradores refleja que el COVID-19 se podría considerar un arma contra las mujeres y los niños. En la misma línea, el artículo concluye con una discusión sobre implicaciones teóricas, prácticas y políticas. Las víctimas necesitan conocimiento científico, políticas públicas basadas en evidencias, y más y mejor respuesta y apoyo, sobre todo en situaciones de más vulnerabilidad para ellas.  

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