La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a 10 años de cárcel al agresor sexual de una víctima con discapacidad intelectual con un grado de 65%. 

El agresor era el padre la pareja de la víctima.  Según los informes presentados en el juicio el testimonio de la víctima ha sido concluyente en cuanto la narración de los hechos y claridad, los actos descritos vividos eran contundentes.

Es muy positivo que se haya tenido en cuenta el testimonio de la víctima como hecho fundamental,  en algunas valoraciones se destaca la no capacidad de mentir por parte de la víctima. Ahora bien, ante esa valoración, se puede deducir implícitamente como si otras víctimas, incluidas menores, se debiera poner en duda porque puedan ser capaces de mentir, lo cual es una aberración.  Todas las personas víctimas, con testimonios de denuncia de agresión o abuso sexual, deben tenerse en cuenta con el mismo tipo de veracidad.  Puesto en demasiadas ocasiones se ha puesto en entredicho el testimonio de las víctimas, o como no concluyentes, cuando los hechos mostraban que sí lo eran.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación