Muchas investigaciones ofrecen evidencias sólidas del vínculo entre la participación de las niñas y niños en actividades de estimulación cognitiva en el hogar durante los primeros años y sus habilidades tempranas de lectura, lenguaje y matemáticas. Asimismo se han documentado los efectos beneficiosos que las actividades en habilidades instrumentales con altos niveles de estimulación cognitiva en los centros de Educación Infantil tienen en el alumnado para promover y asegurar más habilidades preacadémicas que quienes participan en estas actividades con menos frecuencia, ¿pero qué efecto tendrá si los entornos del hogar y las escuelas de Educación Infantil se unen para apoyar el dominio de las habilidades necesarias para tener éxito en la escuela? 

El artículo, Cognitive Stimulation at Home and in Child Care and Children’s Preacademic Skills in Two-Parent Families, publicado en la revista Child Development’, examina tanto los efectos independientes (efectos principales) como los efectos combinados (efectos de moderación) de múltiples personas cuidadoras en familias biparentales (madre, padre y educadoras y educadores) en las habilidades preacadémicas en edades tempranas. El tamaño de la muestra analítica fue de 1.650 infantes que recibieron a los 24 meses estimulación cognitiva tanto en la familia como en la escuela, comprobando su efecto independiente sobre sus habilidades preacadémicas a los 48 y 60 meses. 

Este estudio utilizó los datos de las entrevistas en persona con famliares y por teléfono con las y los educadores, cuestionarios autoadministrados a madres y padres a los 24 y 48 meses y una evaluación directa de los niños y las niñas a los 24, 48 y 60 meses. La investigación apoya con sus hallazgos centrados en familias biparentales que las habilidades preacadémicas de lectura y matemáticas de las niñas y niños están directamente relacionadas con la calidad de la estimulación cognitiva de estos durante la primera infancia. Además, estos efectos parecen perdurar en las niñas y niños al inicio de las escuelas infantiles. Como aportes novedosos se señala que la multiplicidad de las personas que estimulan cognitivamente a las niñas y niños influyen de formas específicas y distintas permitiendo una mayor riqueza de las interacciones diversas que aportan cada uno de sus cuidadoras y cuidadores. También sugieren que los centros de Educación Infantil y otros programas para la primera infancia deberían incluir a las familias en sus programas de educación temprana para que el impacto sea mayor y más beneficioso para los niños y las niñas.

Las evidencias científicas de impacto social nos dan a familias y profesorado las respuestas que llevarán a que nuestras prácticas educativas se dirijan realmente al éxito escolar de nuestro alumnado. Por ello, y a la luz de todas las evidencias aportadas por la comunidad científica, poner en práctica Actuaciones Educativas de Éxito en nuestras aulas permitirá asegurar la dimensión instrumental, involucrar a las familias en los procesos educativos de sus hijas e hijos y ofrecer multiplicidad de interacciones de calidad con diversidad de personas.

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