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Un nuevo estudio aporta resultados que muestran que la exposición a la contaminación atmosférica podría tener efectos más graves en el organismo de las mujeres que en el de los hombres. Investigaciones previas al estudio habían demostrado que respirar gases de escape de gasóleo genera inflamación en los pulmones y repercute en el modo que el organismo hace frente a las infecciones respiratorias. Ahora se ha analizado cómo afecta a la sangre y las diferencias entre hombres y mujeres, aportando resultados que, a pesar de ser preliminares, podrían indicar que la contaminación atmosférica es más peligrosa para las mujeres que para los hombres.

Según informa HealthEuropa, dichos resultados se han presentado en el Congreso Internacional de la Sociedad Europea en Barcelona. En la investigación han participado cinco mujeres y cinco hombres sanos y no fumadores,  quienes estuvieron respirando aire filtrado y aire con gases de escape de diésel en tres concentraciones diferentes. Tras la exposición a la contaminación atmosférica se analizó el plasma sanguíneo y se observó que el nivel de 90 proteínas variaban entre las mujeres y los hombres. Este descubrimiento ha permitido que el estudio se centre en las funciones de las proteínas para comprender su papel en las mujeres y en dar una respuesta inmunológica. 

Estos resultados dan respuesta a la necesidad seguir ampliando el conocimiento sobre las diferencias entre hombres y mujeres en las enfermedades respiratorias, como es el caso del asma, a la que son más propensas las mujeres a sufrir un tipo grave que no responde a los medicamentos. Conocer mucho más sobre cómo responden las mujeres y los hombres a la contaminación atmosférica y por qué, permite saber cómo mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades respiratorias.

Hallazgos relevantes si se tiene en cuenta que la exposición a la contaminación atmosférica es una de las principales causas de mortalidad, y, especialmente, los gases de escape de los motores diésel, siendo un factor de riesgo importante en enfermedades como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Al mismo tiempo que alertan sobre la necesidad de que los gobiernos establezcan y hagan cumplir los límites de los contaminantes atmosféricos. Así como, la urgencia de comprender con mayor precisión cómo la contaminación atmosférica contribuye a la mala salud, es decir, saber cómo reacciona el cuerpo de las mujeres y de los hombres a los gases de escape del diésel. 

 

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