Mucho se habla del mundo que dejamos para las futuras generaciones y la importancia de ello. Un punto relevante a tener en cuenta es la educación y los valores que se les enseña a los niños y niñas desde edades bien tempranas, pero no hay que olvidar que el cerebro se educa, que somos arquitectos y arquitectas de ello y que las personas no se determinan ni por dónde vienen ni por el comportamiento de sus familiares. 

En la misma línea de encontrar soluciones para brindar oportunidades a los y las adolescentes ante un conflicto social, en el artículo Estrategias de afrontamiento en los conflictos entre adolescentes: revisión sistemática publicado en la revista científica REMIE, se revisan las evidencias científicas que hay detrás de las denominadas estrategias de afrontamiento, concretamente, qué actuaciones hay para solucionar un problema social que se produce en la vida de una persona adolescente, evaluando 15 estudios de países de todo el mundo como Australia, Alemania, Polonia, Israel, Estados Unidos, Turquía, España y China. 

Según las conclusiones extraídas, hay muchas estrategias para ello y se han dividido en las siguientes a)  estrategias  de  afrontamiento  adecuadas (se  utilizan  con  la  finalidad  de  resolver  el  problema planteado  o  intentar  reducir  las  posibles  consecuencias  del  mismo  para conseguir   un   bienestar   personal); b) estrategias de afrontamiento inadecuadas (que hay que evitar ya que están centradas en la agresión y las emociones negativas; (c) diferencias de actuación según sexo y edad. Por un lado se ha encontrado que entre las adecuadas están el buscar el apoyo social, tener un sentimiento de pertenencia y conexión con la comunidad o evitar el enfrentamiento. Por otro lado, también se analizó la diferencia existente entre las estrategias utilizadas por chicas y por los chicos. Según la revisión, las mujeres tienden a utilizar mayores mecanismos de para resolver el problema o evitarlo.

Estudios de este tipo son necesarios para revisar las evidencias existentes sobre cómo afrontan los y las adolescentes los problemas de esta etapa de su vida. La ciencia se debe comprometer con encontrar soluciones a estos conflictos dado que pueden afectar la calidad de cómo viven los y las adolescentes y eso puede repercutir en su bienestar futuro. 



Secciones: portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación