Las supervivientes de las agresiones sexuales del médico deportivo Larry Nassar han decidido demandar también al FBI dado los fallos probados donde se demuestra que los agentes al cargo “hicieron la vista gorda” ante las evidencias claras y contundentes de las agresiones ya cometidas por el médico deportivo del comité olímpico.

En el 2015, el FBI debía realizar una investigación cuando ya tenía en su poder evidencias claras de las agresiones sexuales cometidas, y cerraron el caso, por su conclusión de “falso testimonio”, este error ahora reconocido por la agencia y claramente identificado como un fallo al compromiso de la misma de proteger a las víctimas, que si hubieran hecho bien su trabajo, hubiera supuesto que el agresor no reincidiera con nuevas agresiones sexuales.

Según las demandantes, destacan como se sintieron traicionadas por todas las instituciones que “supuestamente” tenían la misión de protegerlas, incluyendo, el comité olímpico y el FBI.   Durante el juicio a Lassar se demostró como había agredido a 330 mujeres.

Este hecho muestra una vez más, como las instituciones deben aplicar mecanismos de protección y de denuncia efectivas, que protejan a las víctimas y no a los agresores.  Las instituciones tienen un papel fundamental en construir sociedades democráticas libres de violencia, y solo será posible, cuando las personas realmente vean y confirmen que se actúa siempre a favor de la víctima y en ningún caso a favor del agresor, como ha sido el caso de Nassar, donde claramente en este caso los agentes de FBI al cargo despreciaron los testimonios de las víctimas, y ello conllevó a que el médico pudiera agredir más de una forma impune.

 

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación