Muro Feminista en el Conservatorio Superior de Música de Aragón

El Grupo Feminista del Conservatorio Superior de Música de Aragón CSMA y Akelarre nacen gracias a antiguas alumnas que decidieron ir juntas a la manifestación del 8M. A partir de ahí, vieron la oportunidad de tener un grupo donde poder sentirse en comunidad, entendidas y no juzgadas, que, además, sirviese de crecimiento personal y feminista. Lo formalizaron dándole nombre, haciéndose un hueco en la comunidad CSMA.

Vuestro grupo feminista Akelarre creó un muro en el conservatorio de Aragón donde también otras chicas pudieran denunciar acosos allí recibidos. ¿Podéis explicar por qué lo hicisteis?

Para dar visibilidad y exponer la realidad que sufrimos las alumnas desde pequeñas. Hablando entre nosotras nos dimos cuenta de la cantidad de barbaridades que habíamos escuchado o situaciones turbias que habíamos vivido.

Parece que es algo que nunca vaya con uno mismo, ni suceda en círculos cercanos. Mucha gente tiene claro que está mal, pero lo perciben como algo ajeno, y al ser el CSMA un ambiente muy familiar les choca darse cuenta de todo lo que pasa.

Por el tipo enseñanza que se da en el conservatorio, es fácil exponerse a situaciones vulnerables. Muchas de nuestras clases son individuales; tenemos una relación muy estrecha (casi personal) con el/la profesor/a; trabajamos aspectos emocionales, y también, es una enseñanza con un componente físico muy importante. Para enseñar a tocar un instrumento, a veces se recurre a tocar el cuerpo del alumnado, y entre el profesorado no se tiene muy normalizado todavía pedir permiso.

Como siempre ocurre en estas ocasiones, vosotras también habéis recibido ataques por haber apoyado a todas las víctimas, es decir, habéis sufrido violencia de género aisladora para intentar que dejéis solas a las víctimas. ¿Cómo os habéis sentido?

Cada una lo ha vivido de manera distinta y ha pasado por su propio proceso. Aunque en general no nos ha afectado mucho, algunas de nosotras hemos sentido impotencia y tristeza al ver la agresividad y el desconocimiento con el que la gente comentaba. Cuando te invalidan de esa manera hacen que dudes de ti misma y de tus argumentos, y sientes que pierdes credibilidad cuando lees frases como “Ya no sabéis que inventaros”. También se nos quita importancia comparando la noticia con casos más graves de violencia machista.

Como siempre ocurre con la violencia de género aisladora contra los grupos feministas que rompen el silencio, se os ha calumniado como secta que busca sueldos del Ministerio de Igualdad, que sois malas profesionales de la música, que sois feas. ¿Para que más personas se atrevan apoyar a las víctimas para que puedan ser supervivientes, consideráis necesario que Aragón apruebe legislación en contra de la VGA como ya han hecho en Catalunya y el País Vasco?

Sí, que se reconozca y se haga patente este tipo de violencia, que es quizás menos conocida y cuesta más identificar. Y, aunque obviamente tiene que haber un soporte legal a nivel institucional, creemos que todo parte de la educación, y que tiene que haber iniciativas desde las aulas que formen a las alumnas y alumnos con perspectiva de género, ya no solo para que el colegio y el instituto sean espacios seguros, sino para que sepan distinguir este tipo de dinámicas y protegerse frente a ellas.

En medio de los ataques recibisteis apoyo del movimiento MeToo Universidad y otras personas. ¿Consideráis importante apoyar activamente a quien apoya frente a esos ataques?

Sí, es súper importante fomentar las redes de apoyo y de cuidados entre los círculos feministas. Mucha gente no habla o no denuncia por miedo o presión social, y movimientos como el Me Too contribuyen a que las víctimas, sobre todo si son niñas o chicas jóvenes, se sientan amparadas y vean que no están solas.