Actualmente, sabemos que la ciencia no se ocupa de investigar si hay que estimular o no la alfabetización temprana, puesto que ya se ha evidenciado que sí desde hace décadas con investigaciones científicas que evidencian que exponer a los niños y niñas a edades tempranas a prácticas ricas en alfabetización, influirá en el éxito de por vida en su aprendizaje, desarrollo, bienestar y participación en la vida social. Sin embargo, sí se continúa el debate sobre la mejor manera de enseñar a leer, por lo que esta sección de ‘Evidencias’ ha aportado varias investigaciones al respecto sobre la fluidez lectora, la importancia de involucrar a las familias para mejorar la alfabetización de sus hijos e hijas, qué habilidades fundamentales es necesario estimular a edades tempranas o la importancia, en concreto, del entrenamiento en habilidades fonológicas.

En este caso, la investigación Guided reading – Working within a child’s zone of proximal development, publicada en la revista científica ‘Learning, Culture and Social Interaction’, explora la práctica de lectura guiada basándose en los principios de la teoría sociocultural del desarrollo de Vygotsky.

Leer es más que la decodificación de palabras impresas. Por ello, una buena competencia en alfabetización implica leer y escribir, pero también escuchar, observar, hablar y crear textos orales, impresos, visuales y digitales, así como saber utilizar el lenguaje con diferentes fines en función del contexto. Y en este punto, es clave la teoría sociocultural del desarrollo de Vygotsky, ya que debemos tener en cuenta que la alfabetización es un proceso de aprendizaje más que se construye socialmente, que se fundamenta en la interacción entre los niños y niñas y su entorno social y que desde este entorno social (familia, escuela, comunidad) tenemos que crear las condiciones para su óptimo desarrollo. Así, la lectura guiada se produce como una actividad socialmente organizada en la que los niños y niñas participan a través de un sistema de interacciones sociales que crean las condiciones necesarias para apoyar su desarrollo. 

A través de cuestionarios y un análisis temático reflexivo, los objetivos del estudio se dirigían a que el profesorado fuera más allá de la conceptualización de la lectura guiada como ‘situación social’ en sí misma, advirtiendo que no todas las situaciones sociales conducen necesariamente al desarrollo infantil, por lo que deben cuidarse si queremos que funcione como ‘una situación social de desarrollo’. En este sentido, ya contamos con actuaciones educativas ampliamente investigadas como los Grupos Interactivos o las Tertulias Literarias Dialógicas que multiplican las interacciones sociales en las aulas con el foco en el aprendizaje y la solidaridad y que suponen verdaderas situaciones sociales de aprendizaje y desarrollo a todos los niveles: cognitivo, académico, emocional y social.