Adélaïde Labille-Guiard  nació el 11 de abril de 1749, en París.

No provenía de familia de pintores, ni se conocen apenas datos acerca de su formación, ya que en aquel tiempo no se admitían alumnas en los talleres de pintura. Se afirmaba que ellas no eran capaces de seguir las enseñanzas como los hombres. Pero Adélaïde Labille-Guiard  fue admitida en el taller de Françoise-Elie Vicente, amigo de su familia, con el que aprendió las técnicas de la miniatura, y posteriormente, con su hijo Françoise-André, las de óleo.

Expuso sus primeras obras en la Académie de Saint-Luc, y después de que cerrara en 1776, lo hizo en el Salón de la Correspondance.

El 31 de mayo de 1783 Labille-Guiard fue aceptada como miembro de la francesa Real Academia de Pintura y Escultura.

La obra maestra temprana de Adélaïde Labille-Guiard “Autorretrato con dos alumnas” se expuso en el Salón de París en 1785, pero a raíz del éxito de esa obra apareció un panfleto difamatorio que acusaba a la pintora de irregularidades éticas y sexuales.

El mecenazgo de la tía de Luis XVI de Francia, la princesa María Adelaida, le reportó a Adélaïde Labille-Guiard una pensión gubernamental, y encargos para pintar a la propia aristócrata, a su hermana Victoria-Luisa, y a Isabel, la hermana del rey. 

El retrato de Adélaïda Labille-Guiard, expuesto en 1787, fue la obra más grande y ambiciosa de Adélaïde Labille-Guiard hasta aquella fecha. En 1788 recibió un encargo del hermano del rey, el futuro Luis XVIII de Francia, para pintar una gran obra de temática histórica “Réception d’un chevalier de Saint-Lazare par Monsieur, Grand maître de l’ordre”. 

Además, Adélaïde Labille-Guiard  retrató a sus niñeras en poses relativamente informales y francas, las mujeres que aparecen en sus obras son activas y lo demuestran en su actitud y en los objetos con los que posan. 

La producción pictórica de Adélaide Labille-Guiard se centró en aspectos históricos, pero sobre todo abunda más en los retratos. En ellos son frecuentes la espontaneidad del modelo y el empleo de la luz.

Adélaïde Labille-Guiard fue una activa promotora de los derechos de las artistas y una docente exitosa. 

A principios de la década de 1790 hizo campaña para que la Academia se abriera a la admisión general de las mujeres y tres años más tarde obtuvo un puesto como artista en el Louvre, lo que supuso el alivio económico.Por otra parte, continuó exponiendo retratos en el Salón hasta el año 1800 sólo tres años antes de su fallecimiento.

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