En el año 2003 asistí a uno de los primeros congresos científicos que se organizaban sobre masculinidades en España, concretamente en Barcelona. Se invitó a personas referentes a nivel estatal que habían iniciado el movimiento de hombres en los años 80. Ese congreso tuvo mucho impacto mediático por su originalidad en aquel momento.  Allí descubrí la influencia que tenían las diferentes olas del feminismo en la construcción del discurso sobre las masculinidades en España. Después de casi 20 años de análisis de las identidades masculinas y de grupos de hombres igualitarios, podemos ver que existen resistencias importantes para promover una masculinidad alternativa que supere la doble moral que reproduce los mitos del “descanso del guerrero” y el “malote”. 

Vamos a poner algún ejemplo de lo que se vivió en ese congreso que nos enseña la necesidad de ir más allá. Una de las charlas, de una feminista muy nombrada en España, se centró en atacar a todos los hombres ya que se les consideraba principales causantes de las desigualdades de género. Ello condicionó el movimiento social de hombres que surgió de ese congreso, el cual se focalizó en culpabilizar a los que eran igualitarios. Es decir, se planteaba que era indispensable “sacar” al hombre violento y dominante que todos los hombres llevan en su interior, solo así se podía llegar a ser igualitario. 

 Otro de los aspectos que se recuperó en el congreso, sobre todo por influencia del feminismo de la diferencia y su énfasis en la maternidad, era la importancia de la paternidad como esencia del camino a la igualdad. De hecho, en esos mismos grupos de hombres que surgieron del Congreso, de los que formé parte, se planteaba que era indispensable reflexionar sobre la figura paterna y como ello había condicionado en negativo nuestra masculinidad. Dicho enfoque, muy superado por el feminismo dialógico, continúa siendo hoy en día una de las principales argumentaciones de los grupos de hombres igualitarios en España. Por ejemplo, estos grupos reformulan el 19 de marzo y lo denominan el día del padre igualitario

Mientras algunos de estos grupos de hombres continúan enrocados con este enfoque, nada original y seguidor de un feminismo ya superado, las nuevas masculinidades alternativas han demostrado que van más allá. Van más allá porque se centran en la ciencia, en el feminismo dialógico y en lo que proponen muchos grupos de hombres a nivel internacional, los cuales apuntan que la centralidad es el deseo, la atracción y las relaciones afectivo-sexuales. Estos aspectos son claves para superar la doble moral anteriormente mencionada y para orientar a generaciones de hombres jóvenes igualitarios que necesitan de la radicalidad de las nuevas masculinidades alternativas para transformar la sociedad.        

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