Esta inventora nació en Chicago, en 1839. Inventó el primer lavavajillas comercialmente exitoso, que construyó junto con el mecánico George Butters.

Para cuando Josephine Garis tuvo la idea de fabricar un lavavajillas, Joel Houghton ya había diseñado un lavaplatos a manivela, en 1850. Pero no obtuvo relevancia comercial.

Joel Houghton obtuvo una patente  para un recipiente cilíndrico de madera o metal en el que se depositaban los elementos de la vajilla y eran lavados echando agua con fuerza sobre ellos a la vez que se hacía girar manualmente un eje dotado de palanca y cubo. En 1863, Gilbert Richards y Levi A. registraron un limpiador de platos y tazas  compuesto por una rueda adaptada para arrojar agua contra la vajilla desde dentro del recipiente. Posteriormente, estos dos inventores protegieron por separado sus propios modelos Así, en 1865, Alexander partió de la anterior patente e introdujo una serie de mejoras como un nuevo sistema de estantes para colocar los platos, una tapadera para evitar que el agua se saliera y se desperdiciara, una válvula-resorte de drenaje y un fondo cóncavo. Por su parte, en 1867, Gilbert diseñó una máquina por completo distinta, de aspecto longitudinal, que combinaba un tamiz metálico, ruedas dentadas y un mango con paletas.

El procedimiento de Josephine Garis era similar al de las patentes de Houghton, Richards y Alexander: lanzar chorros de agua sobre los platos firmemente sujetos en anaqueles. Los contenedores metálicos para depositar los platos, tazas y cubiertos fueron hechos a medida de las distintas piezas e iban situados dentro de una rueda que reposaba sobre una superficie plana en el interior de una caldera de cobre. 

La principal novedad estaba en incluir agua caliente expulsada a presión a través de una bomba manual. Además, un motor hacía girar la rueda con los platos mientras los chorros de agua enjabonada salían desde el fondo de la caldera y lavaban la vajilla. La máquina podía lavar automáticamente en dos minutos hasta 200 platos, que eran secados con aire caliente en los propios estantes.

En 1886, Josephine Cochrane recibió una primera patente  por su invención. A continuación, estableció en Shelbyville la empresa Garis-Cochrane Dish Washing Machine Company, con el objeto de difundir comercialmente el aparato. La producción fue encomendada a F. B. Tait Manufacturing Company. El primer cliente llegó en 1887 y fue el hotel Palmer House de Chicago, al que siguieron otros más en la ciudad y en varias localidades del Estado. 

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