Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluye que los servicios de salud de las mujeres están lejos de restablecerse tras las interrupciones de los servicios sanitarios esenciales debido a la pandemia de COVID-19. En África, el 40% de los países informan interrupciones en los servicios de salud sexual reproductiva, materna, neonatal, infantil y de adolescentes (reliefweb). 

A través de una encuesta impulsada por la OMS, realizada entre noviembre y diciembre de 2021, muestra que la mayoría de los 36 países africanos informaron hasta un 25% de interrupción de los servicios. Esta interrupción se mantuvo en gran parte sin cambios desde el primer trimestre del 2010. 

Se encontró que en 11 países africanos las muertes maternas había aumentado un 16% de promedio entre febrero y mayo de 2020, en comparación con 2019. Y se había dado una reducción de un 45% de partos en centros de salud en comparación con el periodo pre pandemia. Señalando que, dos años después, madres e hijas de África siguen luchando para acceder a la atención sanitaria que necesitan. 

Durante la pandemia, las mujeres y las niñas se enfrentaron a una creciente de violencia sexual debido a los cierres, las incertidumbres económicas, la disminución del acceso a los servicios de apoyo y sanitarios clave y el aumento del estrés en los hogares. 

A nivel mundial la OMS estima que 245 millones de mujeres y niñas de 15 años o más son objeto anualmente de violencia sexual y/o física perpetrada por la pareja. Mientras en África, debido a la pandemia, los servicios de mujeres víctimas de violencia de género disminuyeron un 56%, en comparación con el momento pre pandemia. Las interrupciones también afectaron a los servicios de salud reproductiva, disminuyendo en un 48% el uso de anticonceptivos.  Y aumentaron los embarazos de adolescentes en el periodo en que los centros educativos permanecieron cerrados. Según un estudio realizado en Kenia, las adolescentes tuvieron el doble de probabilidad de quedarse embarazada y el triple de abandonar la escuela durante el cierre de las escuelas. Mientras que en Sudáfrica, otro estudio desvelaba un aumento del 60% de embarazos en adolescentes desde el comienzo de la pandemia. 

También se resalta el daño económico profundo durante la pandemia, ya que las mujeres y las niñas se han visto empujadas a la pobreza extrema, siendo 247 millones las mujeres mayores de 15 años que viven con al menos de 1,90 dólares al día, debido al impacto económico de la COVID-19, de las cuales un 53% proceden del África Subsahariana. Unas cifras que muestran el agravamiento de las desigualdades de género existentes en esferas clave de la vida y el desarrollo.

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