Unsplash

Las jugadoras del equipo de balonmano del club alemán TuS Metzingen hallaron esta semana dos cámaras ocultas en su vestuario, según informó este jueves el club de la ciudad ubicada en el suroeste de Alemania.

Tal como recoge Europa Press, una persona del entorno cercano al equipo fue detenida bajo sospecha después de que el club informara del hecho a la policía. El club indicó que se puso fin de inmediato a la cooperación con esta persona. El gerente del club, Ferenc Rott, calificó este acto como repugnante con el agravante de ser cometido por una persona de confianza directa. 

Una vez más la solidaridad femenina logra convertir a las víctimas en supervivientes. La unión de las jugadoras las llevaron a decidir jugar el pasado miércoles el partido contra el SG BBM Bietigheim, decisión valiente que demuestra que los que tienen que “dejar sus carreras” son los agresores y no las víctimas. Rott, impresionado por la fuerza de las jugadoras, expresó que no van a dejar que algo así les hunda. 

Junto a esta unión femenina, el directivo confirmó el apoyo que han recibido por parte de la policía,  de la asociación y de otros equipos. Sabemos que el apoyo a las víctimas por parte de la sociedad es otra de las claves fundamentales para lograr que puedan salir con éxito,  mostrando rechazo a quien agrede. 

La Liga Femenina de Balonmano de Alemania (HBF) se ha sumado al apoyo con un total respaldo, difundiendo un comunicado en el que condenan de forma contundente este acto reprochable. En este comunicado añaden que este hecho criminal contradice todos los valores que como HBF, representan junto con sus equipos. Solo así, con la unión de todas las personas e instituciones contra la violencia, podremos acabar con esa lacra.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación