Prestemos atención a James Lovelock al iniciar un nuevo año, inmersa la humanidad en una pandemia y una crisis climática gigantescas. El científico introductor en 1960 de la teoría Gaia, según la cual la Tierra se comporta como un sistema autorregulado que tiende al equilibrio, tiene hoy 102 clarividentes años de edad, y en 2019 publicó Novacene. 

En este ensayo, Lovelock plantea que la Inteligencia Artificial (IA), con instrumentos que pretenden superar la inteligencia humana, conducirá a otro modelo político/social. Las propias máquinas comprobarán que el clima es importante incluso para ellas. El calentamiento global las haría inoperantes, ante lo cual, la IA llevará a tomar decisiones medioambientales en favor del planeta y, en consecuencia, de sus habitantes.

Esta es la única solución, según el científico, criticando las alucinaciones de instalarse en Marte que manejan algunos empresarios de Silicon Valley. Ingentes cantidades de dinero invertidas en vistas a refugiarse en otro planeta cuando lo trascendente es asegurar la supervivencia en el nuestro. Ojalá el año que acabamos de empezar abra el camino hacia más raciocinio y menos espectáculo. Que la inteligencia humana, junto con la artificial, supere las supercherías de una minoría de magnates vendiendo humo.

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