Fundado en el año 1981, Therán, el Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI por sus siglas en inglés) es un comité formado por una amplia coalición de organizaciones, grupos y personalidades democráticas iraníes que, a su vez, colabora activamente con muchas organizaciones pro derechos humanos fuera de Irán. En estos momentos el comité es una fuente valiosa de información de la realidad que viven las mujeres en el interior de Irán y posee capacidad para asistir a las reuniones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU además de otras conferencias internacionales o regionales sobre temas relacionados con las mujeres.

Si bien, esta coalición formada por más de 500 miembros en el exilio incluidos representantes de minorías étnicas y religiosas, persigue en realidad, un objetivo político concreto, en estos momentos, su comité de mujeres está siendo un organismo muy activo en la denuncia de la vulneración de los derechos y la violencia que sufren las mujeres bajo el régimen dictatorial. 

Una de esas formas de violencia contra las mujeres y sobre la que el NCRI ha publicado recientemente un artículo recogiendo cifras del Centro Nacional de Estadísticas irání, es la del matrimonio infantil. Según el NCRI las cifras muestran un aumento de los casos. Así mismo el medio recoge declaraciones de Mohammad Mehdi Tondgouyan, viceministro de Juventud, para la agencia de noticias estatal ILNA el pasado mes de julio, reconociendo un aumento de los matrimonio forzados especialmente entre niñas menores de 13 años. Sin embargo, miembros del Consejo advierten que las cifras reconocidas por el viceministro pueden estar suponiendo en realidad cinco e incluso, seis veces por debajo del número real de casos. Mohammad Reza Mahboubfar, experto en daños sociales, contaba al periódico estatal Arman-e Melli, que en la actualidad se están realizando 100 matrimonio de niñas menores de 15 años cada 24 horas, de forma que a finales de este año que ya casi toca a su fin, se habrán practicado unos 40.000 matrimonios forzados.

Los medios que se han hecho eco de esta denuncia coinciden con las investigaciones en los múltiples impactos sobre la salud de las niñas que son forzadas a contraer matrimonio no sólo físicamente, también psicológica y cada vez son más los organismos internacionales que denuncian esta situación que no sólo se da en Irán, pues no se trata de un problema cultural del país, sino que es una vulneración de los derechos humanos y de la infancia que afecta muy especialmente a las niñas y jóvenes y que si es posible, como se está demostrando en otras zonas del mundo a través de actuaciones que han mostrado obtener resultados, hacer frente y erradicar. 

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