Existen muchos estudios sobre la influencia de los videojuegos en los y las jugadoras, desde el impacto cognitivo, al impacto en actitudes y comportamientos, encontrando efectos positivos y negativos. Aunque no hay resultados concluyentes sobre si los videojuegos son buenos o no, cada vez más estudios aportan nuevas evidencias sobre los diferentes impactos de diferentes tipos de videojuegos. Un nuevo artículo científico publicado en la revista Communication Biology el pasado 14 de octubre muestra que los videojuegos de acción ayudan a los y las jugadoras a aprender más rápido a realizar tareas visuales y de memoria.

Para el estudio, 25 participantes de University of Rochester de Nueva York y 52 de University of Geneva en Suiza se distribuyeron entre un grupo que jugaba videojuegos de acción y otro grupo que jugaba videojuegos que no fueran de acción. Antes de comenzar a jugar, todos y todas las participantes realizaron tests de percepción visual y de memoria. Antes de jugar a los videojuegos, ambos grupos obtuvieron resultados similares. Sin embargo, después de jugar durante 45 horas, el grupo de videojuegos de acción obtuvo resultados diferentes, mostrando que mejoraban de manera más rápida en los tests de percepción visual y memoria.

Shawn Green, de la University of Wisconsin-Madison, uno de los autores del artículo, explica que estos resultados pueden tener implicaciones en el diseño de videojuegos: “Hay problemas con los videojuegos de acción: tienden a ser violentos, por ejemplo, y es poco probable que eso sea necesario para causar los efectos que queremos ver en los jugadores. (…) Antes de empezar a diseñar juegos con el objetivo de maximizar los beneficios, hay que saber qué ayuda y qué no.”

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