Recientemente ha salido la noticia de la muerte de la influencer Gabby Petito. Los últimos meses había grabado y documentado en redes sociales su viaje en caravana por Estados Unidos con su prometido Brian Laundrie, a quien la policía busca actualmente después de haber vuelto a casa de sus padres solo tras el viaje con Gaby. 

Semanas antes había saltado a las noticias la desaparición de Gaby durante ese mismo viaje, y enseguida se hacían eco de los diferentes testimonios de las actitudes violentas de Brian hacia Gaby. Sin embargo, hay personas que están afirmando bulos tan ridículos como que la convivencia en pareja en una caravana crea “tensiones” que pueden llegar a ser “peligrosas”. Esos bulos desvían la culpabilidad de los violentos ¡hacia las caravanas! A quienes difunden esos bulos presentándose encima como especialistas en psicología u otras disciplinas hay que exigirles que lean al menos algo de evidencias científicas sobre el tema antes de atribuir a esas ciencias lo que no dicen. Hay plataformas científicas que clarifican las afirmaciones sobre género que son bulos y las que son evidencias como: https://socialimpactscience.org/gender/2020/10/17/sexual-freedom-does-not-depend-on-whether-the-couple-is-stable-or-sporadic-but-on-whether-being-in-it-was-freely-chosen-without-coercion/

Culpar a la caravana de las actitudes violentas que un hombre tiene hacia su pareja es absurdo y profundamente anticientífico. Igual que cuando el sabio señala la luna el necio mira el dedo, apuntar a la caravana como culpable de la violencia de Brian hacia Gaby solo logra justificar este tipo de violencia desviando la atención de quien la ejerce. Precisamente, una de las barreras que dificultan la superación de la violencia de género es la continúa justificación que hay de la violencia y de las personas que la ejercen. 

Esto no solo es nefasto para las víctimas, que se ven solas, cuestionadas, revictimizadas y en aislamiento; sino que lejos de frenar a los agresores, hace que sus actitudes se perpetúen. Con justificaciones como estas, ¿qué les estamos diciendo a las jóvenes y a las niñas que están viendo esto? ¿Que el problema son las caravanas? Hay relaciones violentas en caravanas, discotecas, calles, casas okupas, playas, durante 20 minutos, durante 20 años… cuando una persona es violenta. Y hay relaciones apasionadas no violentas en todos estos lugares cuando las personas son igualitarias. El sitio no hace que haya violencia en una relación, es la persona agresiva la que hace que haya violencia. Siempre es la persona, y mientras no se ponga el foco en la raíz del problema de la violencia de género, estamos empujando a las niñas a que tengan relaciones con personas violentas que pueden poner sus vidas en peligro.

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