Mucho se ha escrito sobre qué ha pasado durante el confinamiento estricto del pasado 2020. Desde escuelas que abrieron puertas para ayudar al alumnado, sea con sus estudios sea ante situaciones de abuso infantil, a videojuegos o campañas para luchar en contra del aumento de la violencia de género, hasta ejemplos de solidaridad para las personas que tenían problemas de suministro de alimentos. Estos y muchos más ejemplos han mostrado tanto la cara amarga como la más solidaria de muchas personas. Pero la ciencia aún no se había pronunciado sobre las evidencias científicas que mostraban actuaciones que ayudaban a darle la vuelta a la cara amarga de la COVID-19.

En el artículo Dialogic gathering of films. Promoting meaningful online interactions during COVID-19 confinement, publicado en la revista científica PLOS One, las investigadoras han analizado las interacciones que ha tenido un grupo de 53 personas durante el confinamiento en torno a tertulias dialógicas de películas. El estudio se ha realizado para observar actuaciones de éxito que pudieran revertir los posibles efectos negativos de no poder salir de casa durante los casi dos meses estrictos marcados por la ley en España. 

Según sus resultados, se han identificado mejoras en cuatro dimensiones. Primero, participar en la tertulia y visionar las películas escogidas tuvo un impacto positivo sobre el bienestar de cada una de las personas participantes, sobre todo se consiguió mejorar la gestión del confinamiento. Segundo, se potenciaron la convivencia y las relaciones online. Adicionalmente, hubo un cambio en la motivación y la creatividad en el ámbito profesional. Por último, usar la argumentación y dialogar sobre diferentes posicionamientos referentes a temas sociales, científicos y éticos creó debates enriquecedores desde la diversidad de perspectivas de los y las participantes. 

La lista de material audiovisual escogido se puede consultar fácilmente en el artículo, publicado en abierto, igual que las ideas en torno a las cuales se ha ido generando debate. Por ejemplo, con películas como “My fair lady” se debatió en torno a la socialización, la discriminación, el aprendizaje, la amistad y el amor; con óperas como “Fidelio”, se aprendió sobre historia, feminismo y desigualdades; con “Ready player one”, sobre amistad, tecnología y solidaridad, y con conferencias como la del Doctor Pascual Leone sobre la neurociencia, sobre el avance de la ciencia, salud, educación y derechos humanos. 

Queda demostrado que escoger tiene un gran potencial para cambiar nuestras vidas. Si escogemos mal, las personas tóxicas y el ambiente de queja continuo nos pueden arrastrar al abismo, mientras que si nos rodeamos de amistades verdaderas, si escogemos bien, podemos ver la luz en cualquier túnel, por muy oscuro y largo nos parezca. Escogiendo bien, sí que podemos salir mejores de la pandemia.

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