La semana pasada decenas de mujeres musulmanas de la India denunciaron una aplicación al darse cuenta que sus nombres, fotos y otros detalles eran expuestos en anuncios que publicitaba en venta. Todas las víctimas de este ataque tienen en común que son mujeres, musulmanas y se expresan en internet como periodistas, activistas, artistas o investigadoras. Denuncian que el objetivo del acoso no es otro que degradarlas y humillarlas, aunque anuncian que varias de ellas se han organizado en una red de apoyo con el fin de luchar para hacer justicia (BBC).

La aplicación denunciada llevaba por nombre Sulli Deals, siendo Sulli un mote despectivo utilizado en India para referirse a las mujeres musulmanas. Denuncian que no es la primera vez que las mujeres musulmanas son objeto de este tipo de ataques. Un ejemplo de ello se dio el 13 de mayo cuando, al mismo tiempo que los y las musulmanas celebraban la fiesta de Eid, un canal de You Tube organizó un “Especial Eid” en el que se “subastaban” mujeres musulmanas de India y Pakistan. 

Según un informe de Amnistía Internacional, sobre el acoso online que sufren las mujeres en la India, cuanto más se expresaba una mujer, más se la ataca. También señala que las mujeres de minorías religiosas o castas desfavorecidas son las más acosadas. La directora del informe indicaba que había pocas mujeres musulmanas en las redes sociales, y las pocas que había eran perseguidas y atacadas. Y añadía que la intención no es otra que quitar el micrófono a las mujeres musulmanas que expresan su opinión y se manifiestan contra la islamofobia, para así silenciarlas, avergonzarlas y quitarles el espacio que ocupan. 

Las redes sociales e internet pueden influir en los comportamientos violentos cuando se lanzan campañas dirigidas a discriminar un colectivo utilizando estos medios. Por ello, cabe exigir que los entornos virtuales sean espacios de tolerancia cero a la violencia. Así lo exigen también más de 200 personas destacadas en el mundo del cine, la música y periodistas en una carta abierta instando a Facebook, Google, TikTok y Twitter asuman esta prioridad y establezcan soluciones conjuntas con el fin que las redes sociales sean espacios seguros. En esta misma carta se concibe internet como “la plaza del siglo XXI (…) donde se debate, se construyen comunidades, se venden productos y se crea una reputación”. En cambio, señalan es donde el 38% de las mujeres en el mundo ha experimentado acoso online de manera directa. Una cifra que aumenta en la Generación Z y Millennians, mujeres de color, mujeres LGTBIQ+ y otros grupos discriminados. 

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