Antonia Maury // Wikimedia Commons

Antonia Maury fue una astrónoma, estadounidense, perteneciente a una familia de intelectuales y amantes de la ciencia. Desde su nacimiento, en 1866, su curiosidad sobre la astronomía fue creciendo hasta convertirlo en vocación.

Cuando terminó sus estudios, comenzó a trabajar junto a otras mujeres en el Observatorio de Harvard. Fue el director Edward Charles Pickering quien las contrató. 

Pickering tenía en mente un extraordinario proyecto: terminar el catálogo de espectros estelares, un trabajo que inició el tío de Antonia, Henry Draper.

Antonia Maury se encargó de catalogar los espectros estelares del hemisferio norte. Pickering le pidió que clasificara las estrellas teniendo en cuenta el sistema alfabético de clasificación donde las estrellas se agrupaban en siete categorías alfabéticas, desarrollado por su compañera Annie Jump Cannon

Pero Antonia Maury  creyó conveniente hacerlo con un procedimiento más complejo: observó que había varios niveles de distinción espectral que el anterior esquema no contemplaba. Ideó un nuevo plan: veintidós grupos en una secuencia descendente de temperatura con un esquema que también clasificaba los espectros por la anchura y la nitidez de las líneas. 

Cuando en 1913 se creó el diagrama Hertzprung-Russell, se demostró que el trabajo realizado por Maury era correcto. Su manera de catalogar los espectros estelares supuso un gran avance en esta materia.

Por ello, en 1922, la Unión Astronómica Internacional reconoció su clasificación y en 1943, los astrónomos William Wilson MorganPhilip Childs Keenan y Edith Kellman tuvieron en cuenta lo que propuso Maury a la hora de hacer una versión revisada del catalogo de Draper (sistema MK). No fue el único reconocimiento que recibió ese año, ya que le otorgaron el premio Annie J. Cannon. 

Cuando Hertzsprung se tropezó con el trabajo de Antonia Maury, descubrió que ella había explicado su descubrimiento con su esquema de clasificación treinta años atrás.

Una vez retirada del mundo de la astronomía, Antonia Maury siguió investigando, pero en el mundo natural. La última investigación fue en 1908, fruto de ella fue uno de sus más famosos trabajos de investigación acerca de la estrella Beta Lyrae.

Antonia Maury recibió varios premios en reconocimiento a su labor científica, y varios cráteres lunares llevan su nombre.

Se trata de un cráter reciente en forma de cuenco, con un borde circular y una diminuta plataforma central, que incluye un grupo de pequeñas colinas. 

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