Los estudios científicos publicados recientemente en The Lancet apuntan una necesidad urgente de poner ayudas y protección para las mujeres de grupos vulnerables y/o mujeres negras debido a las elevadas tasas de abortos espontáneos que sufren.

Según un reciente estudio de The Lancet, las mujeres negras tienen una tasa de un 40% de abortos espontáneos y se enfrentan a un riesgo significativamente mayor de tener un aborto que otras mujeres. El análisis se ha desarrollado sobre 4,6 millones de embarazadas en siete países.

Uno de los apuntes relevantes recae en la necesidad urgente de derivar a las pacientes para que reciban apoyo médico inminente en caso de tener pérdidas, lo que ahora no se está cumpliendo y en la mayoría de los casos no se las deriva hasta las tres pérdidas consecutivas. Los datos que se han obtenido apuntan que la tasa tan elevada de abortos espontáneos se debe a las diferencias en la forma en que los países definen la pérdida del embarazo. Muchas mujeres exponen en el estudio no haber tenido información de lo que les había sucedido ni del por qué, y afirman haberse sentido desatendidas desde el principio. 

La derivación inminente a las pacientes, según apuntan, permitiría la detección rápida del problema y garantizaría que no siguieran sufriendo abortos, que tienen unas fuertes consecuencias físicas y emocionales para las mujeres en el momento que los sufren y a lo largo de la vida.

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