Chloé Zhao ha hecho historia en el certamen anual de la gala esperada.  Segunda mujer y primera asiática en ganar el Óscar de dirección con su película Nomadland. Un premio aclamado, según la propia directora  siempre ha tenido en cuenta intentar utilizar un lenguaje universal para llegar a todas las audiencias, siendo consciente de las diferencias pero también de las similitudes.

En su discurso destacó la bondad, según sus palabras “Este premio es para las personas que tienen fe y la valentía de mantener la bondad en sí mismas, también la bondad de las demás, sin importar lo difícil que sea”. Y previamente compartía como con su padre cuando era pequeña memorizaban poemas clásicos chinos, y recordó con especial cariño el poema de “los Tres caracteres clásicos” y el primer verso decía “Las personas son inherentemente buenas al nacer” y este verso tuvo mucho impacto según Chloé desde pequeña y le ha seguido toda su vida. 

Y a pesar que su triunfo desde algunos estamentos se ha querido censurar en China, la fuerza de la creatividad para celebrar tan merecido logro se ha realizado mediante el lenguaje en clave, como llamarla “hija de las nubes” en las redes sociales. 

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