La cadena multinacional de comida rápida McDonald’s anunció el pasado miércoles que a partir de enero de 2022 todo su personal trabajador recibirá una formación obligatoria para combatir el acoso sexual, la discriminación y la violencia en sus restaurantes de todo el mundo. Se trata de un cambio de política que asume la propia cadena tras ser acusada de más de cincuenta casos de acoso sexual entre su personal trabajador en los últimos cinco años, alguno de los cuales fue informado en este medio.  La multinacional comunica que es vital para su negocio conseguir que el lugar de trabajo sea un espacio respetuoso donde las personas se sientan protegidas, según informa ABCNews. 

La decisión ha sido bien acogida por la mayoría de sus franquiciados de todo el mundo, por lo que se espera que se beneficien de ella dos millones de personas trabajadoras que trabajan en los treinta y nueve mil restaurantes de la cadena. Desde la Alianza Nacional de Liderazgo Franquiciado, que representa a más de dos mil franquiciados estadounidenses, han enviado un comunicado corroborando la importancia del papel que juegan en asegurar entornos seguros, inclusivos y guiados por valores en el lugar de trabajo.

Kimberly Lawson, una empleada de McDonald’s que presentó cargos por acoso sexual contra la multinacional, considera que es un cambio que la empresa empiece a escuchar. Aunque también indica que hacen falta más detalles sobre la propuesta, con el fin de conocer si reúne las garantías de ser efectiva, así como que incluyan las voces de las personas trabajadoras.  

De momento, la cadena de comida rápida anuncia que será una formación obligatoria que recibirá toda persona que empiece a trabajar para McDonald’s, y que los restaurantes podrán ofrecer una vez al año. También comunican que van a seguir trabajando con personas expertas para poner a disposición materiales contra el acoso. Algunas mejoras que se sugieren desde la Universidad de Cornell son que se incluyan estrategias que ayuden a intervenir cuando se es testigo de una situación de acoso, así como asegurar la promoción de mujeres, especialmente de mujeres pertenecientes a minorías, a puestos gerenciales. 

La empresa espera que su esfuerzo contra el acoso sexual sea un modelo para la industria de los restaurantes. Si así fuera, sería una buena noticia.

Secciones: subportada