¿No hemos oído hablar de Katalin Karikó y sí podemos decir de carrerilla nombres de futbolistas y políticos? ¿Por qué? Comenzamos a ver la salida del túnel de la pandemia gracias a personas como esta mujer que ha dedicado su vida a trabajar muy intensamente para lograr un nuevo tipo de vacunas, las ARN mensajero, que ya nos están poniendo ahora y que seguramente serán el futuro.

Ahora ha triunfado y muy probablemente recibirá el premio Nobel, pero se entregó a su trabajo cuando todo el mundo la marginaba y sin saber si llegaría a lograr su descubrimiento y su aplicación. Katalin Karikó pasó la década de 1990 recolectando datos. Su trabajo, que trataba de aprovechar el poder del ARNm para combatir enfermedades, era demasiado inverosímil para las subvenciones del gobierno, la financiación corporativa e incluso el apoyo de sus propios colegas.

En el mundo natural, el cuerpo depende de millones de proteínas diminutas para mantenerse vivo y saludable, y utiliza el ARNm para decirle a las células qué proteínas deben producir. Si pudiera diseñar su propio ARNm, podría, en teoría, secuestrar ese proceso y crear cualquier proteína que desease: anticuerpos para vacunar contra infecciones, enzimas para revertir una enfermedad rara o agentes de crecimiento para reparar el tejido cardíaco dañado. Estaba en camino de convertirse en profesora titular, pero el rechazo de las subvenciones la llevó a ser degradada por la universidad en 1995. Posteriormente, en colaboración con el inmunólogo

Drew Weissman, logró su gran descubrimiento del que ya estamos beneficiándonos. Estas científicas se esfuerzan día a día, incluyendo fines de semana, para hacer aportaciones que mejoran nuestras vidas e incluso que las salvan cuando están más en peligro. Para hacer el mundo mejor y más feminista, necesitamos apoyar decididamente a estas mujeres, valorarlas y pedir o exigir que se fomenten las carreras científicas de muchísimas otras chicas que pueden llegar a hacer grandes aportaciones. Y colaboremos en impedir que, cuando alguna de estas chicas está disfrutando con su estudio, con su esfuerzo por lograr un mundo mejor, vengan los de siempre a tratar de acomplejarla o descalificarla diciendo que hay que saber divertirse cuando a ella (y a mí) lo que la aburre es lo que ellos hacen.

Secciones: portada