Los riesgos de exposición a la violencia en adolescentes en acogimiento residencial (AR) son mayores que en el resto de la población adolescente. Las experiencias de victimización y/o polivictimización que han sufrido, sobre todo el maltrato físico y la violencia sexual, se relacionan con altos niveles de consumo de sustancias (un 72,3% de adolescentes en AR son consumidores) para afrontar, entre otras, una carencia de espacios seguros y la ausencia de apoyo parental que sufren menores y adolescentes en AR, y que a menudo actúa como amortiguador de “los problemas de salud mental derivados de la victimización temprana” (Fernández-Artamendi et al., 2020). Esto puede derivar en algunos casos en un ingreso en acogimiento residencial terapéutico para tratar los problemas de salud mental derivados.

La investigación Victimization and substance use among adolescents in residential child care (Fernández-Artamendi et  al., 2020),  publicada en la revista Child Abuse & Neglect, se centra en una muestra de 321 adolescentes en acogimiento residencial terapéutico, en ocho Comunidades Autónomas de España. La información se recogió a través de entrevistas y test para analizar las experiencias de victimización (Juvenile Victimization Questionnaire.JVQ), problemas de consumo de alcohol (Rutgers Alcohol Problems Index) y de cannabis (Cannabis Problems Questionnaire for Adolescents – Short Form). 

El estudio describe la relación que hay entre la victimización, las diferencias entre sexos y el consumo de sustancias entre la población adolescente en acogimiento residencial, evidenciando que las chicas reportaron más experiencias de victimización (victimización sexual un 50,5 % más o victimización a través de Internet, un 65,2% más en relación con los chicos); que la polivictimización se relaciona más con el consumo de alcohol que de cannabis, y que la victimización por propiedad, doméstica y comunitaria predice una exposición al alcohol y a las sustancias mayor en chicas y familias de origen inmigrante.

Fomentar el desarrollo adecuado en todos los contextos de la población adolescente más vulnerable es el objetivo principal en el trabajo residencial y este estudio abre las puertas a la necesidad de situar el foco y orientar todos los esfuerzos hacia actuaciones educativas basadas en evidencias científicas de impacto social que ya han demostrado su eficacia en la prevención temprana como mecanismo de superación de las experiencias de exposición a la violencia y una posterior intervención adecuada. En esta línea, cada vez más recursos de acogimiento residencial en España apuestan por la implementación de Actuaciones Educativas de Éxito como las Tertulias Dialógicas para superar la desigualdad educativa y la violencia de género

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