La masculinidad que actualmente es hegemónica está relacionada con problemas de salud tales como algunas enfermedades crónicas, desórdenes alimentarios, y accidentes de tráfico. Estos problemas de salud tienen relación con los roles que se suelen asumir en el ámbito de la masculinidad hegemónica. No es un fenómeno natural sino social: el problema se genera en la socialización cuando se asumen masculinidades tradicionales que llevan a desarrollar hábitos de riesgo para la salud (consumo de alcohol y otras drogas, conducción temeraria de vehículos, hábitos alimentarios perjudiciales…). No es una decisión meramente individual. Tiene relación con las interacciones que se tienen con otras personas. Y es por ello que el tipo de amistad que se desarrolla entre hombres repercute en la salud de estos hombres. Si algunas masculinidades, actualmente hegemónicas, pueden ser perjudiciales para la salud, las amistades entre hombres NAM pueden ser muy beneficiosas, ya que posibilitan disfrutar plenamente de las relaciones de amistad y eso conlleva mejoras para la salud de uno mismo.

De hecho, la investigación ha demostrado que la falta de relaciones de calidad es tan perjudicial para la salud como la obesidad, el tabaco o la polución, y que las relaciones de calidad fomentan vidas longevas, felices y saludables.

En esta línea,, un estudio publicado recientemente, Alternative Friendships to Improve Men’s Health Status. The Impact of the New Alternative Masculinities’ Approach, demuestra que participar en movimientos de hombres igualitarios que están comprometidos contra la violencia de género repercute positivamente en la salud de los hombres que participan en ellos. Este estudio de caso analiza concretamente la experiencia de 15 hombres que participan en el grupo llamado Homes en Diàleg.

 El estudio ha identificado varios tipos de beneficios para la salud:

  1. Comparten conocimientos que pueden ser beneficiosos para la salud a la vez que aumenta la solidaridad entre ellos.
  2. Tienen más interacciones que les ayudan a entender mejor algunas situaciones que están viviendo. Son diálogos que les ayudan a enfocar mucho mejor las cosas importantes en la vida como, por ejemplo, el amor y el deseo. Estas interacciones les han ayudado a erradicar hábitos no saludables y a reforzar hábitos saludables tanto a nivel físico como mental. 
  3. El estudio ha identificado mejoras tanto en el estado de salud general como mejoras en las relaciones afectivo-sexuales.

Por lo tanto, este estudio demuestra que ser NAM es bueno para la salud.

Share and Enjoy !

0Shares
0 0
Tags:
Secciones: subportada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

uno × tres =