Twitch, la mayor plataforma de retransmisión de vídeos en directo, ha presentado recientemente su nueva política para prevenir, proteger a las personas usuarias y moderar la conducta de odio y el acoso.

La compañía –propiedad de Amazon- está enfocada principalmente a los videojuegos y ha experimentado un enorme crecimiento el último año, con un promedio de 26,5 millones de espectadores al día frente a los 17,5 millones a principios de 2020, según el NYT

Diseñada como una plataforma para la cobertura de deportes electrónicos en tiempo real, Twitch incluye también streams personales de jugadoras y jugadores individuales que interactúan con su audiencia mediante un chat de texto en vivo. Esto pone a los y las streamers en el centro del debate sobre su responsabilidad de garantizar el cumplimiento de unas normas que protejan a sus seguidores y seguidoras.

Twitch anunció con varios meses de antelación que las nuevas normas entrarían en vigor el mes de enero. De esta manera, habría tiempo suficiente para conocer los cambios y adaptar los contenidos y creaciones a las nuevas reglas, establecidas después de casi un año de investigación en la que  han contado tanto con streamers como con personas académicas de ámbitos como el cyberbullying, la diversidad y la inclusión, según el blog de la compañía.

La polémica saltó de inmediato con la publicación de esta noticia, con todo tipo de críticas por parte de usuarios y usuarias, celebrando en unos casos y criticando en otros la nueva normativa anunciada. 

Twitch no permite conductas motivadas por odio, prejuicio o intolerancia, incluidas conductas que promuevan o fomenten la discriminación, denigración, acoso o violencia contra las siguientes características protegidas: raza, etnia, color, casta, origen nacional, estado de inmigrante, religión, sexo, género, identidad de género, orientación sexual, discapacidad, enfermedad médica grave y estado de veterano.

Entre las conductas consideradas como infractoras están streamear con una bandera confederada de fondo; usar una camiseta con la cruz flechada, publicar una esvástica o marcas de la SS en el chat; negar la existencia de algún genocidio, incluyendo el Holocausto; animar a usar terapia de conversión de orientación sexual; hacer comentarios repetidos relacionados con el atractivo percibido de otra persona después de que la misma haya dejado claro que esa conducta es indeseada; alegar que una persona es sexualmente inmoral debido a su atuendo o apariencia física; compartir imágenes de desnudos filtradas de otra persona sin su consentimiento; solicitar favores sexuales a otro usuario, o desearle a otros que sufran daño o que mueran.

Para ayudar en la aplicación de estas y otras medidas, la plataforma ofrece distintas herramientas y opciones disponibles para que los y las streamers puedan moderar su canal de forma eficaz.

Twitch se define a sí mismo como el lugar donde millones de personas se juntan a diario en directo para chatear, interactuar y crear su propio entretenimiento. Apoyamos a usuarios que expresan puntos de vista diversos o poco populares [..,] Queremos permitir a los usuarios que se expresen de forma natural con sus amistades y comunidades sin el miedo a que estas interacciones se malentiendan como acoso. Permitimos discusiones de ciertos temas,… siempre y cuando el contenido no denigre directamente a nadie con base en una característica protegida. Con estas y otras afirmaciones, Twitch quiere defender la libertad de expresión en su plataforma; sin embargo, también dejan muy claro que Twitch prioriza el minimizar el daño a nuestros usuarios por encima de la libertad de expresión, y limitamos algo de expresión con el propósito de prevenir, proteger a las personas usuarias y moderar la conducta de odio y el acoso.

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